Luego de meses de tensiones políticas, declaraciones cruzadas y una campaña electoral marcada por la confrontación, el presidente Javier Milei encabezó en la Casa Rosada una reunión con veinte gobernadores provinciales, en lo que se interpretó como un primer gesto de apertura al diálogo. El encuentro, que se extendió por más de dos horas en el Salón Eva Perón, tuvo como eje las reformas que el Ejecutivo busca impulsar en el Congreso durante las próximas sesiones extraordinarias.
Según fuentes oficiales, se abordaron cuatro temas centrales: la reforma fiscal e impositiva, la modernización laboral, el nuevo Código Penal y el Presupuesto 2026. Milei calificó la reunión como “extremadamente positiva” y aseguró que hubo “consenso absoluto” respecto a la reforma laboral, aunque reconoció que persisten matices en otros puntos.
Durante una entrevista posterior, el mandatario destacó que “el déficit cero es una política de Estado” y valoró el ajuste realizado por las provincias. También defendió los lineamientos de la reforma laboral al sostener que “no se pierden derechos, se gana productividad”, en un intento de acercar posiciones con el sector empresario y los mandatarios provinciales.
El presidente justificó la ausencia de cuatro gobernadores —Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego)— y señaló que “es difícil tener un diálogo razonable con quienes repiten las recetas que hundieron al país”. Aun así, insistió en que su gestión está dispuesta a “dejar atrás diferencias” para avanzar en un nuevo ciclo de reformas.
En el plano económico, Milei ratificó que los desequilibrios recientes se deben a la incertidumbre política y no a la política económica de su gobierno. Admitió que “los números del tercer trimestre van a ser flojos”, aunque confió en que las medidas aplicadas permitirán recuperar la actividad en los próximos meses.
El jefe de Estado adelantó que planea visitar dos provincias por mes y realizar reuniones de gabinete en el interior del país, con el objetivo de “acercar el gobierno nacional a las regiones”. “La construcción de la Argentina no es obra de una sola persona. Para eso necesito a la mayor cantidad de argentinos posible arriba de este proyecto”, concluyó.
