La Isla de los Inventos cerró temporalmente sus puertas para dar inicio a un ambicioso plan de ampliación y mejoras que se extenderá hasta finales de septiembre. El espacio ubicado en Wheelwright 1402 será objeto de una transformación integral que contempla nuevos dispositivos lúdicos, mayores facilidades de accesibilidad, un rediseño de la circulación y la puesta en valor del entorno urbano inmediato.
La intervención, enmarcada en las obras por el simbólico tricentenario de Rosario, permitirá duplicar la superficie actual con la incorporación de un área exterior de 4.000 metros cuadrados. El objetivo es acompañar el crecimiento sostenido de la demanda y fortalecer una política cultural con más de tres décadas de trayectoria, que convirtió a la Isla en uno de los espacios recreativos y educativos más emblemáticos de la ciudad y la región.
El proyecto prevé un nuevo ingreso a través de un gran portal ubicado al final de las vías, la nivelación del suelo y la repavimentación de andenes, además de parquización, construcción de un resguardo perimetral, nuevas boleterías, bancos y luminarias. En paralelo, se instalarán juegos ópticos y sonoros, catalejos, zorritas y una “floresta encantada”, junto a zonas de descanso y espacios para espectáculos.
La propuesta también recuperará antiguos vagones de tren, que se transformarán en bibliotecas y áreas de juego. A su vez, la Isla sumará actividades nocturnas durante el verano, con juegos de palabras, de movimiento y una casa solidaria que permitirá a grupos juveniles organizar campañas comunitarias.
Mientras duren las obras, las familias podrán continuar disfrutando de las demás propuestas del Tríptico de la Infancia —la Granja y el Jardín de los Niños—, que seguirán funcionando con sus habituales actividades recreativas y educativas.

