Un hombre de 57 años, identificado como José Miguel Herrera González, fue asesinado a tiros en la noche de este lunes mientras se encontraba en la puerta de un kiosco ubicado en Alem al 4000, en el barrio Tablada. La víctima, de nacionalidad chilena, recibió un total de doce disparos, lo que le causó la muerte horas después en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el ataque fue perpetrado por dos hombres armados que se bajaron de un auto, se acercaron a la víctima y le dispararon en múltiples ocasiones antes de darse a la fuga. El fiscal Adrián Spelta, encargado de la causa, ordenó de inmediato un operativo en el que intervino el Gabinete Criminalístico, que levantó material balístico y recorrió la zona para obtener pruebas que puedan aportar a la investigación.
- Los peritos encontraron doce vainas servidas de calibre 9 milímetros en el lugar del crimen, lo que refuerza la hipótesis de un ataque planificado y con la intención clara de asesinar a Herrera González.
La dueña del kiosco, quien no presenció el ataque pero escuchó los disparos, expresó su conmoción por lo sucedido, ya que el barrio en el que trabaja se caracteriza por su tranquilidad. En diálogo con el programa Cada Día (El Tres), la mujer afirmó que no había recibido amenazas previas y destacó que la víctima era un hombre muy respetado en el vecindario. “Era un excelente tipo, no se metía con nadie. La ligó sin tener nada que ver”, dijo, mostrando sorpresa ante la violencia que irrumpió en un lugar tan común y frecuentado por los vecinos.
En cuanto a la dinámica del crimen, se sabe que los agresores llegaron en un auto, se bajaron, atacaron a la víctima y luego se dieron a la fuga rápidamente. La policía no logró aún identificar aún a los responsables, pero continúa analizando las imágenes de las cámaras de videovigilancia de la zona, que podrían ser claves para avanzar en la investigación.
El fiscal Spelta, junto a la Policía de Investigaciones, trabaja de cerca en este caso y no descarta ninguna hipótesis, aunque se apunta a que el crimen podría estar vinculado con disputas interpersonales o cuestiones de violencia territorial, dado el contexto de los últimos hechos de inseguridad en la ciudad.
