La provincia de Santa Fe estableció un nuevo régimen tributario para las plataformas digitales que no están radicadas en el país, como Netflix, Spotify o Uber. A partir de julio, estas empresas deberán pagar un impuesto del 3% sobre sus ingresos por servicios prestados a usuarios santafesinos, a través del impuesto provincial conocido como Ingresos Brutos.
Este nuevo tributo busca igualar la carga fiscal entre las plataformas que operan en el país y pagan impuestos regularmente, como Disney+, Google o PedidosYa, y aquellas que hasta ahora no tributaban a nivel provincial porque no tienen domicilio fiscal en Argentina.
El subsecretario de Ingresos Públicos de Santa Fe, Florencio Galíndez, explicó que este 3% es una alícuota menor a la que cobra el Estado nacional, que desde 2018 aplica un 21% de IVA a estos servicios digitales. Además, mientras otras provincias aplican impuestos similares pero con tasas que pueden llegar hasta el 5%, Santa Fe ofrece una ventaja inédita para los usuarios.
- La novedad principal es que quienes paguen este impuesto podrán solicitar la devolución del monto abonado a través de un trámite online. También podrán usar ese crédito fiscal para pagar otros impuestos provinciales, como el Impuesto Inmobiliario o la Patente Única sobre Vehículos.
- Esto significa que, si un usuario consume un servicio digital sujeto a este impuesto, podrá recuperar ese dinero si realiza el trámite de devolución, o aprovecharlo para reducir sus otros impuestos provinciales.
Desde la Administración Provincial de Ingresos destacaron que con esta medida se busca “poner en pie de igualdad” a todas las plataformas digitales, evitando que algunas evadan impuestos por no estar domiciliadas en Argentina, y al mismo tiempo beneficiar a los usuarios, que hoy pagan impuestos nacionales sin opción de reintegro.
En resumen, Santa Fe no solo aplicará un impuesto más bajo (3%) frente al 21% nacional, sino que además será la única provincia que permitirá a los usuarios recuperar ese dinero o utilizarlo como crédito fiscal, una medida inédita y que apunta a favorecer tanto a consumidores como a la equidad fiscal.

