
Una noche a puro control en Rosario terminó con la remisión de 30 vehículos al corralón municipal. Los operativos de tránsito fueron realizados por personal de las áreas de control municipales, en compañía de agentes de la Unidad Regional II y de la Policía de Acción Táctica provincial.
“Insistimos con una fuerte presencia del Estado municipal en las calles a fin de garantizar una circulación ordenada y respetuosa de los derechos de conductores y peatones”, sostuvo Pablo Seghezzo, secretario de Control y Convivencia Ciudadana.
El funcionario detalló que entre el viernes a la noche y la madrugada de este sábado se mantuvo una presencia preventiva en las zonas de Rosario que son “más frecuentadas”.
Efectivos municipales y policiales efectuaron unos 133 controles vehiculares en los que se les practicaron test de consumo de alcohol a conductores así como también se les exigieron los documentos y los elementos de seguridad obligatorios para circular. “Un total de 30 vehículos fueron secuestrados y trasladados al depósito municipal”, señaló.
De acuerdo a los datos oficiales, 18 unidades fueron retenidas por faltas relacionadas a la documentación reglamentaria exigida al momento de conducir. El resto, 15 autos y dos motos, fueron remitidas porque sus conductores registraban niveles de alcohol en sangre no permitidos para la conducción. Cabe destacar que los niveles más elevados fueron de 1.88 en un automovilista y de 1.68 en un motociclista.
“Las altas temperaturas y las vacaciones promueven las salidas sociales y atado a esto, el consumo de bebidas alcohólicas”, analizó el secretario. “En este contexto, reforzamos la prevención y el control para poder garantizar seguridad en el tránsito urbano. No obstante -advirtió- esperamos que la población tome conciencia de la necesidad de dejar atrás esta conducta tan peligrosa para conductores como para peatones, acompañando a la Municipalidad de Rosario en este gran objetivo de trabajo”.
