El Sindicato de Peones de Taxis de Rosario reclamó mayores controles del municipio local al denunciar que los dueños “sólo manejan por unas cuantas horas para mantener el servicio”, mientras acecha “el fantasma” de aplicaciones ilegales, entre las que resaltan Uber y Cabify, cuya legalización se encuentra en discusión y podría ser consensuada esta semana en el Concejo Municipal.
El servicio de taxis aumentó su tarifa (33 por ciento) pero no la cantidad de autos que circulan por la ciudad, según denunció el propio gremio. “Esto hace que el sistema se encuentre en serios problemas para brindar un buen servicio a la ciudadanía y tiene que ver con la falta de choferes en las unidades”, indicó el SPT
- Según indicó el secretario general del sindicato de tacheros, Horacio Yannotti, la ciudad cuenta con unas 4 mil unidades, de las cuales –estimó– “la mitad se encuentra sin chofer”, ya que esa flota “es manejada por el propio titular y sólo lo hace por unas cuantas horas para mantener el servicio”.
En este sentido, el dirigente gremial aseguró que “no se cumple con la ordenanza que dispone que el taxi tiene que cumplir un mínimo de servicio de 16 horas”, por lo que exigió una mayor fiscalización municipal. “No se soluciona la faltante con el aumento de tarifas, el municipio debe o controlar”.
Para el sindicalista local, en la situación actual del sistema “el más perjudicado es el trabajador donde al chofer no le dan los costos y repercute en los choferes con recorte de muchas conquistas laborales”. Y agregó: “Para colmo, en este declive constante del servicio, aparecen los fantasmas de las aplicaciones”.
“Están esperando que la actividad taxista se caiga como se viene cayendo para liderar el mercado y eso va a perjudicar a todos los ciudadanos porque sabemos que aplicaciones como Uber una vez instalada cobra lo que quiere”, indicó Yannotti.
Al respecto, el titular del SPT destacó el servicio de radiotaxis en la ciudad porque “logra que Uber no tenga una posición dominante”, pero lamentó que “hay un sector de titulares de taxis que se conforma con la tarifa que le dan y no mejora el servicio con personal uniformado, con tabique divisorio dentro de los coches”. Y concluyó: “Si se quiere un buen servicio de taxis hay que aggiornarlo, tenerlo con la tarifa que corresponde y una Municipalidad con un mejor control”.

¿Y Uber?
En la reunión semanal de la comisión de Servicios Públicos, realizada este lunes en el edificio anexo “Alfredo Palacios” del Concejo Municipal rosarino se presentó la Federación Argentina de Remises, por intermedio de su secretario general, Alejandro Poli, y el referente local, José Luis Oliva, para rechazar la actividad de la aplicación Uber, que brinda servicios de traslado de pasajeros en la ciudad de Rosario.
Al inicio de la exposición, celebraron la aplicación del convenio colectivo de trabajo que regula la actividad de agencias, titulares de licencias y choferes de remises; y entre otras tantas cuestiones regula las aplicaciones digitales.
Se espera que esta semana el tema avance y desde los pasillos se desliza la posibilidad concreta de legalización del servicio de Uber y otras aplicaciones móviles de transporte, que ya funciona en las calles de la ciudad. Entre un abanico de proyectos se plantea la unificación a través de un marco regulatorio con exigencias a los conductores y a las aplicaciones, entre varias de las cuestiones que son materia de debate.
Remiseros reconocen que “acompañan la digitalización” plantean las diferencias estructurales de los remises frente a Uber. “Uber es una agencia de remis sin CUIT en la Argentina que no tributa impuestos en nuestro país”, denunció Poli sobre la empresa de origen holandés, de capitales trasnacionales. Más tarde, la diferenció de Cabify, empresa de origen español que por el contrario sí tributa en nuestro país.
Sin embargo, desde la Federación Argentina de Remises aseguran que no se oponen al avance de la tecnología ya que “les mejora la calidad de vida a los remiseros”. “No estamos en contra de las aplicaciones. No estoy en contra de Uber. Sí en contra de la ilegalidad. La tecnología es segura siempre y cuando se la controle”, advirtió.
El pedido concreto de la Federación es obligar a las aplicaciones a que se registren en Argentina como Agencias de Remises, hecho que derivó en una denuncia penal contra Uber. “Queremos que se registren y tributen como lo hacen las agencias de remises. No estamos en contra de las aplicaciones si pagan impuestos y controlamos la ilegalidad”, concluyó.
- En esa línea, se reportó que el 80% de los viajes de remises son realizados por clientes corporativos, no viajes de particulares, situación que pone de manifiesto la falta de servicio al usuario inicial, ya que el servicio tradicional de traslado de pasajeros como se pensó oportunamente es escaso.
- La federación presentó un proyecto para pedir una “reparación histórica” a los choferes que operan en horario nocturno, feriados y fines de semana.

