El aumento del costo de vida, la pérdida del poder adquisitivo y las tasas de interés elevadas están generando un fuerte incremento del endeudamiento en Rosario. En lo que va de 2026, la oficina municipal de Defensa al Consumidor ya registró la misma cantidad de consultas por morosidad que durante todo 2024.
Los casos reflejan una problemática cada vez más extendida: jubilados que utilizaron la tarjeta de crédito para comprar alimentos o medicamentos y hoy no logran cubrir siquiera el pago mínimo, trabajadores con ingresos formales que quedaron rezagados frente a la inflación y familias que ya agotaron adelantos de sueldo o préstamos personales.
Las deudas aparecen principalmente en resúmenes de tarjetas, cuotas de electrodomésticos, créditos bancarios y compras financiadas en comercios.
El impacto de intereses y refinanciaciones
El atraso en los pagos suele generar un problema adicional: los intereses punitorios. Cada demora incrementa el monto adeudado y reduce las posibilidades de regularizar la situación.
Desde el municipio explican que muchos vecinos buscan ayuda cuando la deuda ya fue derivada a estudios jurídicos o está en instancia prejudicial, lo que dificulta la negociación.
Por eso recomiendan solicitar asesoramiento antes de dejar de pagar, para analizar alternativas formales de refinanciación y evitar que el problema escale.
El círculo del “endeudamiento circular”
Uno de los fenómenos que más preocupa a los especialistas es el llamado “endeudamiento circular”.
Se trata de situaciones en las que una persona toma un nuevo crédito únicamente para pagar otra deuda. De esta forma no se reduce el pasivo, sino que se traslada a otro financiamiento que, en muchos casos, tiene tasas de interés más altas.
Este mecanismo suele darse entre tarjetas de crédito, préstamos personales, cuentas comerciales y créditos rápidos otorgados por financieras no bancarias. En un contexto de ingresos ajustados, cualquier gasto imprevisto puede desestabilizar la economía familiar y desencadenar una cadena de incumplimientos.
Los sectores más afectados
Entre quienes buscan asistencia se repiten algunos perfiles. Jubilados y pensionados con haberes mínimos, trabajadores informales sin actualizaciones salariales y monotributistas con ingresos variables aparecen entre los más afectados.
Muchos arrastran deudas desde 2024 y 2025, años marcados por la recesión y la inflación.
En el área metropolitana también se detectó un aumento de consultas vinculadas con alquileres atrasados, tarifas de servicios públicos y expensas.
El uso de tarjetas de crédito para cubrir gastos cotidianos se volvió una práctica frecuente, pero con tasas de interés elevadas terminó transformándose en un problema difícil de sostener.
Consejos para evitar caer en morosidad
Desde Defensa al Consumidor recomiendan algunas medidas básicas para evitar que las deudas se vuelvan inmanejables:
- Priorizar gastos esenciales como vivienda, alimentos y servicios básicos.
- Evitar utilizar la tarjeta de crédito para gastos corrientes si no se puede pagar el total del resumen.
- Antes de refinanciar una deuda, solicitar el detalle completo del plan con tasa de interés y Costo Financiero Total (CFT).
- Desconfiar de créditos rápidos ofrecidos por financieras no reguladas o con condiciones poco claras.
- Buscar asesoramiento gratuito en organismos públicos antes de firmar acuerdos.
Además, sugieren llevar un registro de todos los compromisos de pago, revisar los débitos automáticos y ajustar el presupuesto mensual.
Según advierten los especialistas, actuar a tiempo puede evitar que un atraso puntual se convierta en un problema financiero mayor.
