La Municipalidad de Rosario anunció la puesta en marcha de la tarifa promocional para viajes en taxis, una medida aprobada por el Concejo Municipal que establece un descuento del 22% en los valores vigentes. La iniciativa busca incentivar el uso del servicio y se enmarca en el plan de modernización del sistema, que ya incluye aplicaciones móviles, pago electrónico, viajes compartidos y tarifas flexibles.
El beneficio alcanza a jubilados, estudiantes universitarios y terciarios, personas con discapacidad, personal de las fuerzas de seguridad y bomberos, siempre que acrediten su condición con documentación física o digital. El descuento se aplica únicamente cuando el viaje se toma desde la vía pública, y también podrá regir en fechas especiales que determine el municipio, como celebraciones o conmemoraciones.
Con la tarifa promocional, los valores quedan de la siguiente manera:
- Bajada de bandera: $1652.
- Ficha: $78.
- Minuto de espera: $78.
Desde el municipio remarcan que la medida busca ampliar el acceso y acompañar a sectores específicos de la población. “Es un paso más en la modernización del sistema de taxis, que además de sumar tecnología y medios de pago digitales, ahora ofrece descuentos para grupos prioritarios”, señalaron desde la Secretaría de Movilidad.
Críticas y planteos. La iniciativa, sin embargo, no está exenta de cuestionamientos. Entre las críticas planteadas por distintos sectores se advierte que los beneficios deberían alcanzar a todos los usuarios, en un contexto de inflación y aumento del costo de vida. “Los taxis son un servicio público y muchos rosarinos también necesitan incentivos para poder utilizarlos con mayor frecuencia”, sostienen desde organizaciones vecinales y usuarios en redes sociales.
A pesar de estas observaciones, la Municipalidad defendió la medida como un primer paso y anticipó que continuará trabajando en nuevas herramientas para equilibrar la oferta y la demanda en el sector.
Con este esquema, Rosario busca consolidar un sistema de taxis más moderno, accesible y competitivo, en un escenario marcado por la competencia con aplicaciones de movilidad que trabajan a todo ritmo desde la ilegalidad y la necesidad de sostener a un sector históricamente sensible de la economía urbana.
