El gobierno santafesino volvió a poner en marcha la construcción del Hospital Regional Sur de Rosario, uno de los proyectos sanitarios más ambiciosos de las últimas décadas y que permaneció paralizado durante años. Con una inversión que supera los 47.000 millones de pesos y un plazo de ejecución de 1100 días, la obra será retomada por la UTE conformada por Dinale, Edeca y Pecam.
Durante el acto de relanzamiento, la ministra de Salud, Silvia Ciancio, definió la jornada como “uno de los días más importantes” de la gestión provincial. Recordó que al asumir, el gobernador Maximiliano Pullaro fijó como prioridades concluir el Hospital de Rafaela —ya inaugurado y operativo— y finalizar el Regional Sur. “Hoy saldamos una deuda pendiente; es una vergüenza menos para Rosario y un acto de justicia territorial”, expresó, al tiempo que reivindicó la obra pública como herramienta para garantizar igualdad en el acceso a la salud.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, aseguró que se trata de la intervención “más colosal” que quedaba pendiente dentro de la política sanitaria iniciada en 2008. Sin embargo, advirtió que el edificio requiere una serie de obras complementarias para poder funcionar plenamente: la ampliación a doble carril de la avenida San Martín (ruta 21 vieja), refuerzos en la provisión eléctrica, nuevas redes de agua y cloacas, accesos diferenciados, estacionamientos y una urbanización integral del entorno.
El intendente Pablo Javkin recordó que la construcción estuvo detenida durante cuatro años y que, en ese período, cerca del 90% de lo ejecutado sufrió daños y vandalismo. “No solo se perdió tiempo: se retrocedió”, señaló, y destacó que las obras comprometidas en el Acuerdo por Rosario avanzan con ejecución concreta.
El Hospital Regional Sur comenzó a construirse en 2011 con su estructura de hormigón armado y entre 2017 y 2019 completó el cerramiento exterior. El complejo, ubicado entre avenida Circunvalación y avenida San Martín, y las calles Heliotropos y EE 407, contará con 38.106,94 metros cuadrados totales, de los cuales 26.587,01 estarán destinados a áreas médicas y de apoyo.
Las tareas que ahora se retoman incluyen arquitectura interior —muros, pisos, cielorrasos, carpinterías, revestimientos y mobiliario fijo—, reposición de aberturas y parasoles, además de la ejecución integral de instalaciones sanitarias, eléctricas y gases medicinales. También se prevé la urbanización del entorno con guardias y accesos diferenciados para pacientes, personal y servicios.


