Una nueva modalidad de robo virtual afecta a los adultos mayores en Rosario, y la red social Facebook es la principal plataforma utilizada por los delincuentes. La Oficina Municipal del Consumidor alertó sobre este tipo de estafas, en las cuales los delincuentes se hacen pasar por personal de Pami y contactan a las víctimas para ofrecerles acceso a medicamentos gratuitos. La secretaria de la Oficina, Silvana Teisa, explicó que en una sola mañana recibieron tres denuncias del mismo tipo, lo que motivó la alerta.
“Salimos a alertar porque nos parecía prudente”, señaló Teisa, quien detalló cómo los estafadores contactan a los usuarios a través de Facebook y les ofrecen un registro para obtener medicamentos gratuitos o con descuentos. Cuando los usuarios piden más información, los delincuentes los redirigen a WhatsApp, donde continúan pidiendo datos personales y, en algunos casos, exigen transferencias de dinero.
Teisa también contó que en uno de los casos la estafa resultó en el vaciamiento de la cuenta bancaria de la víctima. En otros casos, los estafadores pedían sumas de hasta 200 mil pesos para “actualizar” el carnet de Pami. Estos fraudes se dirigen principalmente a un sector muy vulnerable de la sociedad: los adultos mayores. “Son gente inescrupulosa, no tienen ningún tipo de sensibilidad”, agregó Teisa.
La secretaria hizo un llamado a la precaución, subrayando que “nunca se deben brindar datos mediante redes sociales, ni por Facebook, ni Instagram, WhatsApp o mail”. Además, recalcó que Pami nunca solicitaría este tipo de información ni dinero. La única forma válida para realizar trámites relacionados con los descuentos en medicamentos es a través de la página oficial pami.org.ar o de manera presencial en las oficinas de la entidad.
Este tipo de estafas a jubilados no es nuevo, y se ha vuelto una práctica recurrente. Hace menos de un mes, la Empresa Provincial de la Energía (EPE) también advirtió sobre estafas virtuales, donde los delincuentes usaban su imagen para engañar a los usuarios en WhatsApp, prometiéndoles descuentos en sus facturas de luz.
En ambos casos, el modus operandi es similar: los delincuentes se hacen pasar por instituciones oficiales y aprovechan la vulnerabilidad de los adultos mayores para obtener información personal o dinero. Las autoridades insisten en la importancia de estar alertas y verificar siempre la fuente antes de compartir cualquier dato personal.
