Un informe de la Fundación Apertura volvió a encender las alarmas sobre el trato que recibe el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas (AIR) en materia de inversiones nacionales. Según el relevamiento, durante 2024 y 2025 el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna) presupuestó obras por más de 211 millones de dólares en trece terminales del país, todas ellas concesionadas a Aeropuertos Argentina 2000, grupo que maneja 35 aeropuertos desde la década del 90.
En contraste, los 22 aeropuertos no concesionados —entre ellos el de Rosario— no recibieron un solo dólar de financiamiento en el mismo período. “El actual esquema profundiza desigualdades: mientras provincias como Salta, Formosa o Tucumán reciben inversiones millonarias, aeropuertos estratégicos como Rosario o Paraná quedan relegados”, advirtió Cristian Bergmann, presidente de la fundación.
La denuncia cobra especial relevancia tras la caída de la licitación nacional para remodelar la pista del AIR, que obligó al Gobierno de Santa Fe a asumir las obras con fondos propios por $34.800 millones. Se trata de trabajos clave para modernizar el sistema de balizamiento y permitir la operación de aviones de mayor porte, con fecha de reapertura prevista para diciembre.
Aeropuertos de primera y de segunda. El informe titulado “Federalismo en turbulencia” califica como “arbitraria” la distribución de recursos, dado que el fideicomiso aeroportuario creado en 2007 con aportes del concesionario buscaba precisamente financiar a las terminales con menor tráfico. “Pareciera que los aeropuertos no concesionados son tratados como de segunda”, señala el documento.
Entre las obras en ejecución figuran ampliaciones en Salta (U$S 97 millones), Resistencia (U$S 29 millones), Formosa (U$S 30 millones) y San Juan (U$S 11 millones), además de la futura remodelación del aeropuerto de Tucumán por 58 millones de dólares.
En cambio, la terminal rosarina, pese a su crecimiento en vuelos y pasajeros, no figura en el esquema de distribución de partidas. Para la Fundación Apertura, resulta urgente rediseñar la estructura del fideicomiso con criterios verdaderamente federales y plurianuales.
“El espíritu original era que los aeropuertos más rentables sostuvieran a los que necesitan inversiones. Rosario y la región generan recursos, pero no reciben lo que les corresponde. La discusión sobre cómo financiar infraestructura aérea es clave para el futuro del federalismo”, concluyó Bergmann.
