En una medida clave para el sector del transporte, el Concejo Municipal de Rosario aprobó modificaciones a la ordenanza que regula el servicio de taxis y remises, con el objetivo de aliviar la situación de quienes operan en un sistema en crisis. Entre los principales cambios, se destaca la extensión de la antigüedad permitida de los vehículos para su adjudicación —de siete a diez años— y una reducción del 50% en el canon que deben abonar quienes realicen transferencias de licencias fuera del proceso de renovación.
La propuesta, presentada por el concejal Fabricio Fiatti (Arriba Rosario), fue aprobada el lunes en la comisión de Servicios Públicos y modifica la ordenanza N°10.643. Según el texto, el objetivo es “simplificar las adjudicaciones y las transferencias de los servicios públicos de taxis y remises de la ciudad, atendiendo las necesidades del sector”.
De esta forma, la nueva normativa amplía el margen de años de uso permitido para los vehículos al momento de su adjudicación, una demanda histórica del rubro ante las dificultades para renovar unidades en el actual contexto económico. Además, establece que la transferencia de licencias podrá realizarse con un descuento del 50% sobre el valor del canon si se abona al contado. En caso contrario, se mantienen las opciones ya previstas: pago en hasta tres cuotas mensuales sin interés o en 18 cuotas con interés.
El beneficio del 50% ya había sido incorporado en la ordenanza 8.997 de 2012, pero solo para ciertos casos de transferencia regulados entonces. La nueva modificación lo generaliza y amplía su alcance.
“Consideramos que este tipo de medidas son importantes para seguir generando beneficios de cara a la protección de los servicios públicos de nuestra ciudad en un momento sensible y especialmente necesario”, sostuvo Fiatti.
Un servicio en crisis
La iniciativa se enmarca en una situación crítica para el sistema de taxis y remises de Rosario, que en los últimos años viene perdiendo terreno frente al avance de las aplicaciones de transporte, tanto legales como ilegales. Esto no solo ha reducido la rentabilidad del sector, sino también su capacidad para sostener las condiciones mínimas de prestación del servicio.
“El sistema está en crisis terminal”, había advertido en enero pasado el secretario general del Sindicato de Peones de Taxis, Horacio Yanotti, al referirse a la creciente presencia de autos particulares que funcionan sin habilitación a través de plataformas como Uber o Didi.
En esa línea, la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, reconoció el impacto del fenómeno. “Es cierto que hay aplicaciones ilegales, pero también es cierto que son los rosarinos y rosarinas los que eligen esas opciones. Nosotros tenemos que trabajar, más que en el control, en fortalecer el servicio de taxis”, expresó.
Las medidas recientemente aprobadas buscan aportar un alivio a los titulares de licencias y fomentar la renovación del parque automotor sin imponer cargas económicas que resulten inviables, en un momento donde el servicio tradicional de taxis y remises busca sostener su presencia frente a una competencia que se expande sin regulación ni control efectivo.
