María Eugenia Schmuck puso una definición sobre la mesa de Unidos de cara a las elecciones de 2027. La presidenta del Concejo Municipal confirmó que quiere competir por la Intendencia de Rosario y anticipó que no buscará renovar su banca cuando termine su mandato el año próximo. Su aspiración, sin embargo, quedará sujeta a una conversación con Pablo Javkin, cuya decisión sobre una eventual nueva postulación sigue condicionando los movimientos dentro del oficialismo.
“Tengo vocación de ser intendenta, pero lo vamos a resolver con Javkin para definir quién es el mejor candidato de Unidos”, sostuvo la dirigente radical en declaraciones a LT8. Con esa fórmula, Schmuck ratificó su interés por disputar el Palacio de los Leones y preservó la sociedad política que mantiene con el intendente, uno de los principales sostenes de la gestión municipal y de la construcción de acuerdos en el Palacio Vasallo.
La decisión de cerrar su etapa como concejala aparece más firme que el destino electoral que tendrá después. Schmuck aseguró que no irá por otro mandato y señaló que, si la candidatura a intendenta recae en otra figura, acompañará desde el lugar que el frente considere necesario, ya sea en una función legislativa o ejecutiva. También afirmó que continuará con la docencia en la carrera de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Rosario, una actividad que desarrolla desde hace tres décadas.
La incógnita principal sigue siendo Javkin. Una eventual búsqueda de un tercer mandato modificaría el margen de los aspirantes de su propio sector. Si el intendente decide no competir, además de Schmuck aparece el secretario de Gobierno, Sebastián Chale, entre las alternativas vinculadas con la continuidad de la gestión. La presidenta del Concejo ya había señalado que no promovería una primaria contra su aliado.
El socialismo también busca participar de esa discusión. Joaquín Blanco aparece entre los dirigentes con mayor despliegue hacia 2027, mientras que Lionella Cattalini, Susana Rueda y Federico Lifschitz integran el abanico de posibles postulantes. Son nombres en consideración dentro del partido, en una negociación que todavía debe definir candidaturas y acuerdos.
En el espacio proveniente del PRO se proyectan Federico Angelini, vinculado con la política de seguridad provincial, y la concejala Ana Laura Martínez. El escenario abre la posibilidad de una primaria con distintos perfiles dentro de Unidos. En ese armado también tendrá peso el gobernador Maximiliano Pullaro, por su conducción de la coalición y su interés en conservar Rosario.
Las declaraciones de Schmuck se produjeron en el marco de las conversaciones para elaborar la primera Carta Orgánica de Rosario, después del reconocimiento de la autonomía municipal. La presidenta del Concejo participó junto con Javkin y el director ejecutivo del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), Luciano Laspina, de una ronda de debate sobre las reglas institucionales que tendrá la ciudad.
Ese proceso reúne una discusión política inmediata y otra de mayor alcance. Mientras el oficialismo empieza a evaluar quién encabezará su propuesta electoral, el municipio promueve encuentros con instituciones para recoger opiniones sobre la futura organización de Rosario. Schmuck planteó que comercios, empresas, vecinales, clubes y escuelas deben participar de ese intercambio y aportar sus prioridades.
“Creo que la Carta Orgánica es una excelente oportunidad para planificar la ciudad que viene”, afirmó. La concejala sostuvo que ese texto deberá establecer responsabilidades, mecanismos de control y herramientas de participación, con acuerdos capaces de sostenerse más allá de los cambios de gobierno. También expresó su expectativa de que la elección de quienes redacten la norma convoque a una representación amplia y diversa.
Entre los asuntos que surgieron del primer intercambio con el sector productivo, Schmuck destacó la necesidad de contar con un Estado ágil y transparente y con reglas claras para invertir. Mencionó como antecedente la ordenanza de suelo productivo y propuso que la Carta Orgánica incorpore criterios que den previsibilidad a las políticas locales. En paralelo a ese debate institucional, dejó fijada su posición para el próximo turno electoral.

