Tras siete horas de debate y dos cuartos intermedios, la Convención Constituyente de la provincia de Santa Fe aprobó este lunes el reglamento que regirá su funcionamiento. El texto, debatido artículo por artículo, fue aprobado en general por unanimidad, aunque algunos puntos claves suscitaron fuertes disidencias. De este modo, quedó habilitado el tramo operativo del proceso de reforma constitucional, cuya última actualización data de 1962.
“Habemus reglamento”, anunció con tono celebratorio el presidente del cuerpo, Felipe Michlig, al finalizar la jornada. Su declaración no fue casual: horas antes, varios convencionales ya hablaban de “humo blanco” tras una jornada intensa de negociaciones políticas.
Puntos clave del reglamento
El reglamento aprobado establece los lineamientos del funcionamiento legislativo durante los 60 días corridos —prorrogables por 20 más— que durará el proceso. Entre sus puntos más relevantes, se destacan:
- Quórum mínimo: 36 convencionales para sesionar.
- Sistema de votación: mayoría simple para aprobar artículos, es decir, más votos afirmativos que negativos entre los presentes.
- Doble voto presidencial: el titular de la Convención podrá votar como cualquier convencional y tendrá además voto de desempate, aunque condicionado por una reunión previa entre la comisión temática y la Redactora.
Controversias: voto del presidente y mayoría simple
Dos artículos generaron el mayor nivel de fricción: el artículo 11, sobre el sufragio del presidente, y el artículo 72, que establece la mayoría simple para aprobar proyectos. Ambos fueron rechazados por los bloques de La Libertad Avanza, Somos Vida y Libertad, y algunos convencionales de Más Para Santa Fe y el espacio Activemos, liderado por Marcelo Lewandowski.
“Creemos que el presidente no debe votar dos veces, no es lo razonable en un cuerpo que debe mostrar equilibrio”, expresó el convencional Emiliano Peralta, cercano a Amalia Granata.
Por su parte, el convencional Diego Giuliano sostuvo que “una mayoría agravada hubiera sido una señal política clara ante la baja participación ciudadana. Apostar al diálogo real es también apostar por mayorías más robustas”.
El oficialismo, sin embargo, defendió con firmeza la validez del criterio. “Así se votó en la reforma santafesina de 1962 y en la nacional de 1994”, recordó la convencional Lionella Cattalini, de Unidos para Cambiar Santa Fe.


Estructura de comisiones: ocho grupos temáticos
El reglamento distribuye el trabajo en ocho comisiones temáticas:
- Labor Parlamentaria
- Peticiones, Poderes y Reglamento
- Redactora
- Declaraciones, Derechos y Garantías
- Poder Legislativo y Poder Ejecutivo
- Poder Judicial y otros órganos constitucionales
- Régimen Municipal, Derecho a la Ciudad y Ordenamiento Territorial
- Funcionamiento del Estado y Participación Ciudadana
Cada comisión tendrá 20 días hábiles para elevar sus despachos a la Comisión Redactora, que contará con 30 días para consolidar el texto final. Este deberá estar listo tres días antes de cumplirse el plazo total del proceso.
Inicio de trabajo y designaciones
La próxima sesión está prevista para este miércoles, cuando las comisiones comenzarán a recibir y analizar los proyectos de reforma presentados por los convencionales. El objetivo común es elaborar un texto moderno que actualice la Constitución santafesina con base en las demandas sociales contemporáneas. El presupuesto para el funcionamiento de la Convención será financiado por la Cámara de Senadores provincial.
En el cierre de la jornada también se definieron los cargos administrativos:
- Secretaría Administrativa: Diego Maciel (UCR)
- Secretarías Parlamentarias: Santiago Mascheroni (Secretario de Justicia provincial) y Mariano Cuvertino (diputado socialista)
- Otros nombramientos recayeron en representantes de la UCR, PRO, LLA y PJ.
Una reforma largamente esperada
La sanción del reglamento marca el inicio de una etapa decisiva. Después de décadas de intentos frustrados, Santa Fe se encamina hacia una nueva Constitución que podría reformular temas tan diversos como los mandatos políticos, el sistema judicial, la autonomía municipal y la participación ciudadana. Con el reloj ya corriendo, la expectativa gira ahora en torno al contenido de los proyectos y a las dinámicas de consenso que lograrán (o no) los convencionales.
