En el marco del proceso disciplinario en su contra que se aborda en la Legislatura, el fiscal Matías Edery se defendió ante la Comisión Bicameral de Acuerdos. Tras la reunión, el funcionario judicial negó la acusación de haber canjeado información por protección con su informante Mariana Ortigala, vinculada a la banda de Los Monos. «No hubo en absoluto un pacto de impunidad», aseguró.
Edery se presentó este martes ante los cuatro senadores y ocho diputados que llevan adelante el trámite. El 7 de marzo, la Legislatura provincial suspendió por unanimidad a Edery por todo el tiempo que se prolongue el proceso disciplinario al que está sometido. Además, los legisladores le redujeron el sueldo a la mitad y le prohibieron ingresar a cualquier dependencia del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
«Estoy muy contento de haber podido hablar. Desde septiembre tenía la necesidad de contar. Muchas cosas que se dijeron no son ciertas, fueron sacadas de contexto», dijo Edery ante la prensa. El fiscal se encuentra en el centro de la polémica por su relación con Ortigala, que integró la banda Esteban Alvarado y luego pasó a las filas de la organización ligada al clan Cantero.
«Todos saben de mi trabajo. Hemos detenido a todos los cabecillas de las organizaciones criminales. Lo único que he hecho es intentar investigar, construir una provincia mejor», sostuvo Edery, protagonista junto al fiscal Luis Schiappa Pietra de los procesos judiciales que investigaron y detuvieron a los líderes de las principales bandas que actúan en la ciudad.
El fiscal suspendido dio a entender que el procedimiento disciplinario en su contra es una represalia por su trabajo. «Hemos atacado al poder político, económico, a la policía. Hay personas que no quieren que sigamos investigando», consideró.
Respecto a su relación con Ortigala, Edery señaló que «era testigo en la causa Alvarado y luego fue víctima», y que cada vez que encontraron un delito la denunciaron.
En paralelo al proceso disciplinario en la Legislatura se desarrolla una investigación judicial. Edery está imputado penalmente por omisión de investigar, encubrimiento agravado, violación de medios de prueba y prevaricato, relacionados con presuntas irregularidades en la relación mantenida con su informante Ortigala.
Sobre el proceso judicial Edery planteó que los fiscales hicieron «una interpretación incorrecta» de los hechos y que elaboraron «conjeturas que no tienen nada que ver con evidencia».
