El intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, fue elegido este viernes como nuevo presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical y se convirtió, con 36 años, en el dirigente más joven en asumir ese cargo en los 135 años de historia del partido. La renovación de autoridades se realizó en la sede nacional de la UCR, en la calle Alsina, en la ciudad de Buenos Aires, donde Chiarella sucederá al diputado nacional Martín Lousteau.
Respaldado por el Plenario de Delegados y con el acompañamiento de gobernadores, intendentes y legisladores radicales de todo el país, el jefe comunal santafesino asumió la conducción partidaria para los próximos dos años en un acto que combinó gestos de renovación generacional con una fuerte reivindicación de la gestión territorial.
En su discurso de asunción, Chiarella abrió con una definición personal: “Uno de los valores más importantes con los que me criaron es la gratitud”, dijo, y agradeció a Dios, a su familia y a su equipo de gobierno por el trabajo cotidiano que llevan adelante en Venado Tuerto. Luego trazó uno de los ejes centrales de su mensaje: “Los radicales demostramos todos los días que los recursos alcanzan cuando no hay corrupción en el Estado; cuando no se roba, la plata alcanza”.
El flamante presidente del radicalismo nacional puso el acento en la relación entre equilibrio fiscal y políticas públicas concretas. “El superávit por el superávit mismo no sirve de nada. Sirve cuando se traduce en obra pública, en seguridad, en salud y en educación”, afirmó ante el plenario.
“Me siento muy orgulloso y muy emocionado de ser presidente de la Unión Cívica Radical de la República Argentina”, expresó Chiarella, y subrayó que ocupar el sillón que alguna vez tuvieron figuras como Alem, Yrigoyen, Balbín o Alfonsín representa “el mayor desafío” de su militancia política.
En otro pasaje, reivindicó la experiencia de los gobiernos radicales en provincias y municipios. “No son ideas, son hechos. Gobernamos mirando a los ojos a la gente y demostrando que se puede gestionar con honestidad, porque la honestidad no se pregona: se demuestra”, sostuvo.
La nueva conducción partidaria estará integrada por Piera Fernández, ex presidenta de la FUA, como secretaria general; Inés Brizuela y Doria (La Rioja) como vicepresidenta primera; Javier Bee Sellares (Córdoba) como vicepresidente segundo; y María Inés Zigarán (Jujuy) como vicepresidenta tercera. Además, ocuparán secretarías Daniel Kroneberger (La Pampa), Gabriela Valenzuela (Corrientes), Marcos Ressico (Chaco), Danya Tavela (Buenos Aires), Ramón Mestre (Córdoba), Agustina Madariaga (Río Negro) y Daniel Angelici (CABA).
Chiarella recordó también sus comienzos en la militancia radical. “Milito desde los 15 años, cuando un día le golpeé la puerta a Lisandro Enrico y le dije que quería sumarme a la Juventud Radical”, evocó. Agradeció especialmente a los delegados que impulsaron su candidatura y a la conducción saliente, con una mención particular a Lousteau, a quien valoró por el vínculo sostenido con los intendentes del interior.
El nuevo titular del Comité Nacional dedicó un reconocimiento especial a los gobernadores radicales y, en particular, al santafesino Maximiliano Pullaro. “Gracias por el respaldo, por la confianza y por todo lo que venimos transformando en la provincia de Santa Fe, con quien comparto la militancia desde hace casi veinte años”, expresó.
En clave política, convocó a una reconstrucción territorial del partido. “Como nos enseñó Raúl Alfonsín, si enorme es el desafío, inmensa debe ser nuestra voluntad”, afirmó, y llamó a “militar en las redes y casa por casa” para fortalecer al radicalismo en todo el país. “La Unión Cívica Radical está de pie, está marchando y va a construir un proyecto político para volver a conducir los destinos de la Argentina”, aseguró.
También agradeció el acompañamiento del Foro de Intendentes, la Organización de Trabajadores Radicales, las mujeres radicales, UCR Diversidad, la Juventud Radical, Franja Morada y su agrupación universitaria 1983.
Chiarella planteó una agenda partidaria basada en humildad, trabajo territorial y responsabilidad institucional. “Antes que cualquier cargo, soy un militante político”, afirmó, y sostuvo que la presidencia del partido no es “una papa caliente”, sino “el desafío más hermoso que puede asumir la militancia radical”.
En uno de los tramos de mayor definición política, advirtió sobre el contexto nacional. “Vivimos un momento complejo, con una grieta que solo beneficia a unos pocos. Tenemos la responsabilidad de demostrar que existe otra manera de hacer política”, señaló, y llamó a una conducción basada en el diálogo y la escucha activa de la sociedad.
Trayectoria y gestión
Leonel Chiarella es intendente de Venado Tuerto desde 2019, cuando asumió su primer mandato con apenas 30 años. En 2023 fue reelecto con el respaldo del 83% de los votos. Su gestión se caracteriza por el equilibrio fiscal sostenido, una fuerte inversión en obra pública y una activa política social, educativa y cultural.
Entre sus principales iniciativas se destacan la ampliación de la red de jardines de primera infancia —incluido el único jardín maternal nocturno del país—, el fortalecimiento del sistema de salud local, políticas culturales y deportivas, y una articulación público-privada con empresas radicadas en la ciudad.
La seguridad y la lucha contra el narcotráfico constituyen otro de los ejes de su gestión. En Venado Tuerto impulsó la instalación de los “Buzones de la Vida”, que permiten realizar denuncias anónimas vinculadas a la venta de drogas y la trata de personas. “Gobernamos con coraje y denunciamos con nombre y apellido a los responsables del narcotráfico”, suele señalar el intendente.
Con este perfil, Chiarella inicia ahora una etapa de conducción nacional del radicalismo marcada por la renovación generacional, la reivindicación de la gestión local y una fuerte apuesta al territorio como base para la reconstrucción política del partido.
