Una asamblea interfacultades integrada por estudiantes, docentes y no docentes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) resolvió este miércoles por la tarde, en la Plaza San Martín, tomar la Facultad de Derecho a partir de la hora cero del jueves. La medida fue votada como respuesta a la ratificación de la condena contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner por parte de la Corte Suprema.
La jornada estuvo atravesada por fuertes cruces entre agrupaciones estudiantiles peronistas y militantes libertarios, que participaron del encuentro para defender el fallo judicial. La toma se llevará a cabo de forma activa, con actividades y clases públicas. “No queremos vaciar las aulas, queremos llenarlas de contenido”, aseguró una de las asambleístas.
- La protesta se da en el marco de una jornada de lucha nacional que incluyó un paro docente de 48 horas y un cese de actividades de 24 horas por parte del gremio no docente Apur. Por ese motivo, el inicio de la toma se pospuso para la noche del jueves, cuando los edificios vuelvan a estar habilitados.
La asamblea también resolvió apoyar la movilización que este jueves encabezará el gremio docente Coad hasta la sede de la UNR, con el objetivo de exigirle al rector Franco Bartolacci un pronunciamiento institucional contra la proscripción de CFK. Además, se votó conformar una mesa de trabajo entre las agrupaciones para definir próximos pasos y participar del Congreso de Salud Mental que se realizará este fin de semana en la Facultad de Psicología.
Durante la asamblea, referentes de Universitarios por la Libertad (UPL), agrupación estudiantil afín al presidente Javier Milei, tomaron la palabra para defender el fallo contra la expresidenta. “No hay proscripción, hay justicia”, dijeron desde el improvisado escenario en medio de gritos y abucheos.
Entre las agrupaciones que respaldaron la toma estuvieron La Cámpora, el Movimiento Evita, el MST, el FIT, ROP, En Clave Roja, la Arturo Sampay, entre otras. Aunque con perspectivas distintas, coincidieron en señalar el fallo como una señal de proscripción política.
En ese marco, también se pidió que los centros de estudiantes se pronuncien públicamente contra la condena y que el Consejo Superior de la UNR haga lo propio. “Cristina no es una santa, pero esto no es justicia. Si no podemos elegirla, ¿de qué democracia hablamos?”, resumió Violeta Finochiaro, presidenta del Centro de Estudiantes de Humanidades.
