Santa Fe atraviesa un momento histórico. Con un acto colmado de símbolos y participación ciudadana, la provincia juró este viernes su nueva Constitución, que reemplaza a la de 1962 luego de más de seis décadas de vigencia. La ceremonia se realizó en la Legislatura provincial y marcó el cierre institucional de la Convención Reformadora, que durante 58 días trabajó en comisiones y plenarios para consensuar el nuevo texto.
La jornada se inició en el recinto de la Cámara de Diputados, donde los 69 convencionales constituyentes prestaron juramento a la nueva Carta Magna. Posteriormente, el acto se trasladó a la explanada de la Legislatura, frente a una plaza colmada de vecinos, intendentes, presidentes comunales y representantes de organizaciones de la sociedad civil. Allí se procedió a la firma del ejemplar “cero” de la Constitución y se concretó el juramento de las máximas autoridades de los tres poderes del Estado.
Juramentos y reconocimientos. El presidente de la Convención, Felipe Michlig, encabezó la ceremonia y tomó juramento al gobernador Maximiliano Pullaro, a la vicegobernadora Gisela Scaglia, a legisladores de ambas cámaras, a la presidenta de Diputados Clara García, al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Roberto Falistocco, y a los titulares de los principales órganos de control y justicia provincial. Finalmente, Pullaro encabezó un juramento colectivo ante todo el público presente.
Durante el acto se rindió homenaje a Alejandra “Locomotora” Oliveras, convencional electa que falleció antes de asumir. En memoria de la campeona mundial de boxeo y militante social, sus hijos recibieron una placa honorífica de manos del gobernador, de Michlig y de integrantes del Frente de la Esperanza.
Discursos y consensos. En su intervención, Michlig subrayó que el trabajo de la Convención “fue histórico, plural y exigente”, recordando que en casi dos meses se realizaron 13 sesiones —una de ellas extendida a lo largo de dos jornadas— que permitieron arribar a consensos amplios en la redacción del nuevo texto. “Haber escrito esta nueva página en la historia de la provincia invencible de Santa Fe es un logro colectivo. Esta Constitución consagra derechos ciudadanos, limita privilegios y ofrece un marco institucional moderno para los tiempos que vienen”, expresó.
Por su parte, el gobernador Pullaro resaltó que “dos ideas expresan la Reforma del 25: consenso como método y equilibrio como resultado”. Remarcó que el 93% de los artículos fueron aprobados por más de dos tercios de los votos afirmativos, un dato que calificó como “prueba del trabajo transversal, más allá de las diferencias partidarias”.
“El texto conserva el espíritu democrático y republicano de la Constitución de 1962, pero incorpora nuevas herramientas para una realidad distinta, más compleja y desafiante. Hay menos poder para la política y más poder para la ciudadanía: se eliminan fueros injustificados, se introduce la Ficha Limpia y se habilitan mecanismos de participación directa que fortalecen la democracia cotidiana”, afirmó el mandatario.

Una Constitución para el futuro
Pullaro planteó que la reforma no nació de una persona, sino de un consenso acumulado a lo largo de intentos previos y debates que venían de décadas. “Es un sendero proyectado al futuro que también le marca el camino a una Argentina necesitada de diálogo y acuerdos de largo plazo”, señaló.
El nuevo texto constitucional moderniza la organización del Estado provincial, amplía el régimen municipal, refuerza los organismos de control, incorpora mecanismos de transparencia y amplía el catálogo de derechos. Entre otros puntos, introduce límites a los cargos políticos, promueve mayor eficiencia en la gestión y consagra la perspectiva de género como principio transversal en la vida institucional santafesina.
La jornada concluyó con la firma del ejemplar “cero” de la nueva Constitución por parte de los convencionales y con el juramento colectivo de vecinos, funcionarios y autoridades. Una postal que selló un capítulo histórico: Santa Fe, tras 63 años, tiene una nueva Carta Magna en vigencia.

