El sanlorencino de 41 años acusado de matar de un escopetazo en la cabeza a su ex cuñado Franco Román tras enterarse de que había golpeado a su hermana, quedó en prisión preventiva hasta la realización del juicio. Así lo resolvió la jueza Griselda Strólogo en la audiencia imputativa llevada adelante este martes bajo modalidad virtual en los Tribunales de San Lorenzo.
En la acusación, el fiscal Aquiles Balbis le atribuyó el delito de homicidio doloso simple, agravado por uso de arma de fuego. Por intermedio de su abogado defensor, P.M. pidió la palabra en la audiencia y contó su versión del trágico hecho. Manifestó que recibió una llamada telefónica de una persona diciendo que “estaban matando” a su hermana, por lo que procedió a agarrar un arma y salir al lugar donde supuestamente estaba. Y que cuando llegó al lugar “se quedó ciego”, precisaron voceros judiciales.
La investigación del trágico episodio realizada por personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) permitió descubrir que el origen del crimen había sido un hecho de violencia de género. Según fuentes oficiales todo empezó cuando Román habría llegado portando una botella rota hasta la esquina de Falucho y Bolivia. Allí estaba su ex pareja, Janina Ruth M. a bordo de un Fiat Palio. Entonces el muchacho habría empezado a golpear el parabrisas del vehículo primero, luego abrió la puerta y agredió físicamente a la mujer, quien a los gritos empezó a pedir ayuda a los vecinos, según la reconstrucción del episodio.
Ante la salida de algunas personas a las puertas de sus viviendas, Román le habría robado a Janina la llave del auto y escapó del lugar. Poco después llegó al sitio Vanesa P., cuñada de la mujer, quien le prestó auxilio y dio aviso al 911 como así también al hermano de la joven agredida, Pablo Ezequiel M., quien en su auto particular salió a buscar a Román con el desenlace conocido.
Preso
El fiscal Balbis expuso que se recolectaron las pruebas suficientes para solicitar la prisión preventiva efectiva de M. Y ratificó que la muerte se produjo por un disparo de arma de fuego con una escopeta que fue debidamente constatada por profesionales médicos. Recordó además que previo al hecho se produjo una gresca detallada en el acta de procedimiento policial, que refiere a un conflicto entre M. y Román.
Balbis repasó el preinforme de la autopsia en donde se constató una fractura de cráneo con una herida de unos 10 centímetros y que se encontraron ocho perdigones, lo que demuestra que el disparo fue efectuado a muy poca distancia y desde la espalda, precisamente en la nuca, confiaron fuentes tribunalicias.
El fiscal también manifestó que no hay dudas sobre el conflicto previo y que no fue casual la muerte como resultado. Y solicitó la prisión preventiva por el plazo de ley para M. Por su parte, el defensor Fernando Virgili rechazó la calificación legal atribuida por el funcionario del Ministerio Público de la Acusación.
Virgili entendió que la calificación legal debería ser “homicidio por emoción violenta”. Y que la reacción de M. se debió a esa llamada a la cual hizo mención en su declaración. Advirtió que la hermana del acusado tenía una relación con hechos de violencia de género y que fue “entendible” la conducta del imputado, detallaron.
Fuentes: SL24 y Diario La Capital.
