El cuerpo sin vida de una mujer fue encontrado este lunes en el yacuzzi de una de las habitaciones del octavo piso del Hotel Plaza Real, ubicado en inmediaciones de Santa Fe al 1600. Según trascendió, el cadáver fue hallado boca abajo en el interior de la bañera.
El fiscal de la Unidad de Homicidios Adrián Spelta acudió al lugar para avanzar en la línea investigativa, y minutos después confirmó que “no habría signos de violencia”. De acuerdo a las primeras versiones, el cuerpo fue hallado por personal del hotel que acudió a la habitación debido a que la pareja que estaba alojada en la misma debía retirarse en horas de la mañana de este lunes, y no contestaba a los reiterados llamados telefónicos.
“La pareja había llegado el miércoles pasado y hoy se tendrían que haber retirado. Este lunes entraron a la habitación y se encontraron una persona sin vida en un yacuzzi. Se trata de una mujer”, expresó el fiscal de la causa.
“No tenía el rostro visible, estaba dentro del yacuzzi, sumergida boca abajo y por eso pensamos inicialmente que se trataba de un hombre. Sería la persona que reservó la habitación; no encontramos signos de violencia, pero por su estado de putrefacción, la causa de muerte va a ser determinada tras la autopsia”, ahondó.
Según contó Spelta, este domingo por la mañana la mujer había sido vista por última vez y la data preliminar del fallecimiento era de unas 36 horas. La investigación ya determinó la identidad de la mujer y del hombre, del que se desconoce cómo y cuándo se retiró. Para ello ya se secuestraron las cámaras de seguridad del hotel.
De acuerdo a lo que trascendió, la pareja era oriunda de la Ciudad de Buenos Aires. “No hay signos de violencia, sí restos de consumo de estupefacientes y junto a la posibilidad de tapar la salida de humo por parte de los detectores. Presumimos que estuvieron consumiendo crack o cocaína de forma inhalada”, apuntó.
La pareja fue pagando en efectivo los días que se fueron quedando y en la habitación no quedaba “ningún elemento que pertenezca al hombre, sí las valijas, la ropa y la documentación de la víctima”.
Sobre las hipótesis que se manejan, Spelta no descartó ninguna: “No se puede determinar todavía si fue una muerte natural por exceso en el consumo o una conducta mecánica del hombre hacia la mujer o un accidente doméstico”.
El fiscal contó que el personal del hotel no detectó ningún “comportamiento raro”. “Pasaron toda su estadía en la habitación, pedían comida. Un hospedaje normal para el hotel. No hay vínculo formal (lazo matrimonial), pero llegaron juntos y pasaron el fin de semana largo de Semana Santa en el lugar”, resumió.
Además de las imágenes de las cámaras de seguridad del conocido hotel, se secuestró un vehículo y se reclamó informe al peaje de General Lagos y el pedido de informes a otros puntos para intentar determinar si el hombre salió de la ciudad.

