Las fuertes lluvias que afectaron este sábado a la provincia de Buenos Aires provocaron serias complicaciones en la autopista Rosario–Buenos Aires, donde varios tramos quedaron completamente anegados. La falta de señalización adecuada y de asistencia en el lugar generó momentos de tensión, con automovilistas y pasajeros varados durante horas en medio del agua.
Desde Vialidad Nacional informaron que hay cortes totales a la altura de San Nicolás y entre Lima y Alsina, así como otro en la mano hacia Rosario a la altura de Zárate. Sin embargo, muchos vehículos ya habían ingresado a esos tramos sin advertencias previas.
Una de las situaciones más críticas ocurrió entre Lima y Zárate, donde al menos dos micros de larga distancia quedaron atrapados. Uno de ellos transportaba a 37 estudiantes de una escuela de Lanús, de entre 9 y 10 años, que regresaban de un viaje a Rosario junto a docentes y personal de la empresa. El colectivo partió a las 18 y quedó varado pasadas las 21, sin posibilidad de continuar y sin asistencia inmediata. “Los chicos están bien, descansaron, pero no hay nadie que esté organizando nada”, contó el padre de uno de los alumnos.
El otro micro, de la empresa Argentina, había salido desde Rosario a las 20.30 y quedó atrapado sobre el kilómetro 115, en la zona de Campana. En su interior viajaban 44 personas, entre ellas personas mayores, un bebé y un niño pequeño. “El peaje nos dejó pasar, después el agua empezó a subir y ahora estamos bajo un caudal terrible”, relató el chofer, visiblemente afectado por la situación.
Ante la gravedad del caso, equipos de emergencia llegaron al lugar con lanchas para asistir a los pasajeros y ponerlos a resguardo. La situación expuso nuevamente la falta de coordinación ante fenómenos meteorológicos extremos y la necesidad de protocolos claros para proteger a quienes circulan por rutas nacionales.
En paralelo, Rosario y su región también se vieron afectadas por lluvias intensas durante toda la jornada. Luego de una breve mejora por la mañana, pasadas las 16.30 el cielo volvió a cubrirse por completo, y en varias localidades del sur santafesino se registró caída de granizo, dentro del marco del alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional.
