El sistema de protección integral de derechos de niñas, niños y adolescentes activó todos sus dispositivos tras un grave episodio de violencia que derivó en la internación de una nena de cuatro años en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela. Por la complejidad y la gravedad del cuadro, la intervención pasó del primer nivel municipal al segundo nivel provincial, a cargo del gobierno de Santa Fe.
Según confirmaron fuentes del área de Niñez, la actuación se inició a partir de la Guardia del Servicio de la Dirección General de Infancias y Familias de la Municipalidad de Rosario, que constituye la puerta de entrada del sistema de protección. Tras las primeras actuaciones policiales, se constató que existía una búsqueda de paradero activa y que la niña se encontraba en una situación de extrema vulneración de derechos, por lo que se dispuso su inmediata derivación al Vilela para una evaluación médica integral.
En el hospital, los profesionales de la salud detectaron signos compatibles con agresión física, entre ellos laceraciones, hematomas y traumatismos, lo que reforzó la necesidad de activar los mecanismos de resguardo previstos por la normativa vigente.
El caso salió a la luz el viernes por la noche, a partir de un llamado al 911 que alertó sobre la presencia de una menor presuntamente víctima de maltratos en un camino lindero a la avenida Circunvalación, a la altura de Gaboto, en el sur de Rosario, en cercanías de la zona portuaria. Al arribar al lugar, personal policial encontró a un hombre sentado en el suelo, en medio de una arboleda, con la niña sobre su regazo.
De acuerdo a fuentes del procedimiento, al advertir la presencia policial el hombre reaccionó de manera agresiva: se incorporó, tomó una botella de vidrio y sujetó a la menor por el cuello, en una actitud que fue interpretada como un intento de impedir la intervención. La situación fue rápidamente controlada por los efectivos, que redujeron al sujeto e identificaron al hombre como Edgardo F., de 41 años, padre de la niña. Ambos se encontraban en situación de calle.
- Debido al estado de la menor, una ambulancia con una médica pediátrica acudió al lugar. La profesional constató signos de un golpe en la cabeza, marcas en el cuello y una quemadura en la pierna derecha, por lo que se resolvió su traslado inmediato al Hospital Vilela para una evaluación más exhaustiva.
Según registros del sistema 911, el hombre tenía un pedido de paradero vigente. Fue trasladado y quedó demorado en la comisaría 15ª, mientras que la niña quedó bajo resguardo del Estado. Actualmente, la menor permanece internada, bajo observación médica, y cuenta con un acompañamiento personalizado dispuesto para garantizar su cuidado integral mientras se evalúa su evolución clínica y su situación familiar.
Una vez garantizado el resguardo inicial, la intervención municipal dio paso al segundo nivel de actuación, que corresponde a la provincia de Santa Fe. Ahora será ese ámbito el que deberá definir la aplicación de una medida de protección excepcional, que implica la separación provisoria de la niña del entorno en el que se detectó la vulneración de derechos, con el objetivo de preservar su integridad física y emocional.
Se trata de una herramienta prevista por la legislación vigente, de carácter estrictamente protector y no punitivo, que se adopta cuando se considera que el entorno familiar o conviviente no resulta seguro para el niño o la niña. En paralelo, el progenitor permanece a disposición de la Justicia, mientras avanza la investigación para determinar eventuales responsabilidades penales.
