Un terrible caso de violencia de género que salió a la luz en los últimos días tuvo este jueves la audiencia imputativa contra un hombre de 46 años por los delitos de lesiones graves hacia su ex pareja, agravadas por la relación preexistente y mediar contexto de violencia de género, consumado y en calidad de autor. La mujer, de 47 años, se encuentra internada desde este miércoles en el Hospital Español con heridas en la cara, los pulmones y las costillas.
La fiscal Andrea Vega, de la Unidad de Flagrancia, le atribuyó a N.C.L.C el hecho cometido el pasado miércoles 15 de septiembre aproximadamente a las 0.25, en momentos en que el imputado utilizando guantes y una capucha se metió a la fuerza en el domicilio de la víctima.
Una vez en el lugar comenzó a efectuarle golpes de puño y patadas y le causó lesiones, mientras le manifestaba “que tenía que ir con él”, según indica el parte oficial. Luego la tomó del cuello y amenazó con matarla; la víctima perdió el conocimiento por la fuerza ejercida en la zona.
El imputado intentó darse a la fuga, pero fue reducido por uno de los hijos de la víctima, que lo retuvo hasta la llegada del personal policial. En el lugar, personal del Sies diagnosticó a la mujer traumatismo en rostro, herida en párpado inferior derecho, desvío de tabique nasal, corte en labio y traumatismo en zona dorsal izquierda. Desde allí, fue trasladada hacia el Hospital Español para su atención y quedó internada.
El juez de Primera Instancia Gustavo Pérez de Urrechu tuvo por admitida la audiencia imputativa y dictó la prisión preventiva efectiva por el plazo de 60 días mientras avanzan las medidas investigativas en torno al violento caso.
Vecinos de la zona relataron que el pasado miércoles “a eso de la una de la mañana” escucharon gritos y pensaron que se trataba de delincuentes. Por eso llamaron al 911, pero luego de acudir a la vivienda se encontraron con la víctima herida y en estado de shock. “Estaba desfigurada, con sangre en la cara, como ida. Llamamos nuevamente al 911 y mandaron una ambulancia”, relataron.
En tanto, Iván –otro hijo de la mujer atacada– dijo que su mamá y el agresor convivían desde hace menos de un mes y, si bien no había denuncias previas por violencia de género, él “era celoso y le molestaba cómo se vestía”. Lograron detenerlo cuando intentaba escaparse.
El joven también contó que el hombre ingresó a la casa por la fuerza, encapuchado y descalzo. “Todo estuvo premeditado, entró a agredirla”, dijeron los allegados a la víctima. Natalia tiene “dos costillas fracturadas, lastimado un pulmón, puntos en la cara y tiene que quedar en observación”, según confirmó otra amiga.

