En una nueva escalada de tensiones en el entorno delictivo, el fiscal Franco Carbone imputó este lunes a Brandon Ezequiel Escobar, yerno de Ariel «El Viejo» Cantero, por su presunta participación en una maniobra extorsiva que tuvo como blanco a un miembro de una familia propietaria de una farmacia en el barrio Alvear. El hecho perpetrado en agosto pasado fue un tiroteo contra el establecimiento, hiriendo a un cliente en una de sus manos.
La investigación reveló un trasfondo de conflictos entre conocidos del ámbito nocturno, ya que tanto la víctima como el presunto agresor fueron socios en negocios relacionados con locales nocturnos, según fuentes cercanas al caso.
Escobar, de 23 años y pareja de Mariana «Chuky» Cantero, miembro reconocido del clan ubicado en el barrio 17 de Agosto, fue detenido de manera inesperada el domingo en la madrugada por la policía en la intersección de Tucumán y Balcarce, a la salida de uno de los boliches de la zona, tras ser identificado por su ex socio y constatarse un pedido de captura en su contra.
El fiscal Carbone imputó a Escobar por su presunta participación en una maniobra extorsiva contra C. T. y su familia, perpetrada a través de amenazas enviadas por mensajes de WhatsApp entre el 14 y el 16 de agosto. La culminación de esta intimidación se materializó con el tiroteo contra la farmacia ubicada en Seguí al 3600, propiedad de los padres de la víctima, resultando herido un cliente.
El acoso continuó incluso después del ataque, con Escobar presuntamente enviando nuevos mensajes con amenazas a C. T. Una confrontación posterior entre ambos en una fiesta nocturna y otro encuentro en un local bailable concluyeron con la detención de Escobar en la madrugada del domingo en Tucumán y Balcarce.
La jueza Hebe Marcogliese convalidó la imputación por extorsión agravada por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, sumado a amenazas simples, manteniendo a Escobar detenido por el plazo estipulado por ley.
Esta causa, que involucra a miembros del clan Cantero, ya había experimentado allanamientos previos, aunque sin resultados relevantes. A pesar de los mismos, no se encontraron elementos que vincularan a Mariana Cantero con la extorsión contra C. T.
Sin embargo, otro revés golpeó a Mariana Cantero el pasado 22 de diciembre cuando, en un allanamiento llevado a cabo por la Tropa de Operaciones Especiales en su domicilio de Caña de Ámbar al 1700, se secuestraron cantidades significativas de sustancias ilegales como cocaína y marihuana, así como elementos relacionados con el narcotráfico y una suma considerable de dinero en efectivo.
