Una cámara de fotomulta ubicada en la salida del túnel de la avenida Illia registró, el martes por la noche, que el Peugeot 206 de Agustín López Gagliasso circulaba a 120 km/h, el doble de la velocidad permitida, justo antes de protagonizar el trágico choque que causó la muerte de Tania Gandolfi y su hija Agustina García, dos turistas cordobesas. La grabación de la cámara, que forma parte de la red de control de tránsito municipal, será presentada como evidencia clave por la Fiscalía en el caso.
El siniestro ocurrió alrededor de las 20:56, cuando el vehículo, un Peugeot 206 gris, cruzó a gran velocidad el punto de control en la salida del túnel ferroviario de la avenida Illia, en el cruce con la calle Corrientes. La cámara, que forma parte de un sistema de monitoreo en tiempo real con 70 puntos de control fijos y 4 móviles, captó el paso del vehículo a una velocidad de 120,7 km/h, más del doble de los 60 km/h permitidos en esa zona urbana.
Minutos después, el Peugeot se estrelló contra una columna antes de atropellar a una familia cordobesa: murieron en el acto Tania Gandolfi y su hija Agustina García; otra menor de 6 años resultó gravemente herida. El impacto fue fatal y generó una conmoción en la comunidad.
El conductor del Peugeot, Agustín López Gagliasso, de 20 años, fue trasladado al hospital de emergencias Clemente Álvarez, donde permaneció internado hasta este jueves, cuando recibió el alta médica. Según fuentes judiciales, el joven será imputado este viernes por “homicidio simple con dolo eventual”, una figura legal que implica la intención indirecta de causar el daño, agravado por la pluralidad de víctimas y por el exceso de velocidad en una zona urbana, donde las cámaras de control de velocidad son parte del sistema de seguridad ciudadana de Rosario.
La cámara que captó la velocidad del vehículo forma parte de la red de 70 puntos de control instalados por la Municipalidad de Rosario para regular el tránsito. Además, el sistema de monitoreo incluye puntos móviles que permiten tener una cobertura más amplia de la ciudad. En este caso, la imagen del Peugeot circulando a más de 120 km/h será crucial en el proceso judicial, ya que sirve para respaldar la acusación de que la velocidad excesiva fue un factor determinante en el fatal impacto.
