Un hombre que dirigía la venta de drogas desde la cárcel de Coronda fue condenado a 16 años de prisión efectiva por integrar una asociación ilícita dedicada al narcomenudeo en la zona norte de Rosario. La sentencia recayó sobre Matías Tuttolomondo (39) y fue dictada esta semana por la jueza Patricia Álvarez durante una audiencia realizada en el Centro de Justicia Penal.
El caso se resolvió mediante un procedimiento de juicio abreviado, impulsado por el fiscal César Pierantoni y aceptado por las defensas. La investigación acreditó que Tuttolomondo, pese a encontrarse detenido en el pabellón 1 de la cárcel de Coronda, continuaba coordinando la comercialización de estupefacientes bajo la modalidad de microtráfico, con base territorial en Parque Casas y puntos de venta en barrios como Nuevo Alberdi.
Según la acusación, Tuttolomondo actuaba en sociedad con Maximiliano “Boli” Blanca, señalado como jefe de la organización y también detenido. Ambos impartían órdenes desde prisión, definían la cantidad de cocaína y marihuana que debía distribuirse, autorizaban vendedores y delimitaban las zonas habilitadas para la venta. La estructura criminal también fue acusada de cometer extorsiones, amenazas coactivas y de utilizar armas de fuego, con participación de personas adultas y menores de edad.
La Fiscalía sostuvo que Andrea Alarcón (31), pareja de Tuttolomondo, cumplía un rol central fuera de la cárcel: recibía y distribuía la droga, cobraba el dinero de las ventas y mantenía comunicación directa con los detenidos a través de un teléfono celular. Además, administraba bienes del condenado, lo que quedó evidenciado en una operación de compraventa inmobiliaria por 10 millones de pesos, realizada a su nombre.
Por estos hechos, Tuttolomondo fue condenado a 5 años de prisión efectiva y una multa por los delitos de asociación ilícita y comercialización de estupefacientes. Esa pena fue unificada con una condena anterior de 11 años de prisión, dictada en 2022 por el Tribunal Oral Federal Nº 1, lo que derivó en una pena total de 16 años de cárcel efectiva.
En el mismo proceso, otras cuatro personas vinculadas a la organización recibieron penas de ejecución condicional. Brenda Sofía Munaris y Rodrigo Alejandro Udi fueron condenados a 3 años de prisión condicional, con multas y reglas de conducta por dos años. En tanto, Luz Milena Icazatti y Andrea Soledad Alarcón recibieron 3 años de prisión condicional en el marco de causas vinculadas al microtráfico.
