Sergio Gabriel “Bebe” Di Vanni, integrante de una facción de la barra brava de Newell’s, fue condenado este miércoles a siete años y seis meses de prisión por su participación en las amenazas contra la familia de Ángel Di María y otros delitos. La sentencia se resolvió mediante un juicio abreviado en el Centro de Justicia Penal rosarino e incluyó su intervención en una asociación ilícita y en una balacera que dejó a un hombre herido.
La jueza Paula Álvarez homologó el acuerdo alcanzado entre la fiscal Paula Barros y la defensa. En relación con las intimidaciones al entorno del futbolista, la investigación estableció que Di Vanni redactó los mensajes utilizados en los dos episodios del 25 de marzo de 2024, cuando crecía la expectativa por un posible regreso del campeón del mundo a Rosario Central.
El primero ocurrió durante la madrugada frente al country Funes Hills Miraflores, donde vivían los padres del jugador. Desde un Renault Megane gris efectuaron disparos en las inmediaciones y dejaron una nota que advertía que Di María no debía volver a Rosario y amenazaba con matar a uno de sus familiares si lo hacía.
Ese mismo día dejaron una caja con una cabeza de cerdo, una bala incrustada y otro mensaje intimidatorio en el edificio de Santa Fe al 1700 donde funciona la inmobiliaria de la hermana del futbolista. La Fiscalía vinculó ambos hechos como parte de una misma maniobra.
Según la hipótesis de la acusación, el objetivo no se limitaba a frustrar la llegada de Di María a Central. Las amenazas también buscaban favorecer a una facción que disputaba la conducción de la barra de Newell’s: los involucrados esperaban que la repercusión del caso les permitiera ganar respaldo dentro de esa interna.
En la causa también fue señalado Alejandro “Rengo” Ficcadenti como uno de los instigadores. Pablo Ezequiel Acotto y Sara Belén Gutiérrez fueron identificados como participantes del ataque frente al country de Funes y, de acuerdo con la acusación, recibieron cuatro millones de pesos por concretarlo. En julio de 2026, Gutiérrez fue condenada a tres años y seis meses de prisión efectiva mediante otro procedimiento abreviado por su intervención en las intimidaciones.
La pena impuesta a Di Vanni comprende además su participación en una asociación ilícita vinculada a la barra rojinegra. En ese contexto, también se le atribuyó un ataque a tiros cometido el 24 de julio de 2024 en Coulin al 2000, en la zona sur de Rosario, donde un hombre resultó herido en una pierna.
