Un efectivo de Gendarmería que en marzo de 2021 corrió y mató de un tiro por la espalda a un adolescente de 15 años que había roto el vidrio de su vehículo estacionado fue condenado a 19 años de prisión al cabo de un juicio oral que culminó este lunes.
Se trata del gendarme Héctor Daniel Rivas, que fue condenado a 19 años de prisión por el homicidio de Facundo Verón, ocurrido el 7 de marzo de 2021 en las calles de Sánchez de Bustamante y Leiva. Por unanimidad, los jueces Gonzalo López Quintana, Carlos Leiva y Lorena Aronne lo hallaron autor del homicidio agravado por uso de arma de fuego. El fiscal Adrián Spelta había solicitado una condena de 23 años de prisión para el acusado.
Según lo expuesto por el fiscal, en las primeras horas de la mañana del fatídico día, Facundo Verón y Alexis O. se encontraban en las cercanías de Buenos Aires al 5500. Allí, intentaron forzar la entrada al Peugeot 208 de Rivas, desencadenando la alarma del vehículo. En respuesta, el gendarme salió con su automóvil para perseguir a los intrusos. En un momento de confusión y tensión, el agente fuera de servicio disparó sin apuntar con precisión, hiriendo fatalmente a Verón en la espalda.
El relato continuó con el detalle de cómo Verón y su acompañante abandonaron la bicicleta en la que se desplazaban para huir en diferentes direcciones. Sin embargo, persistió la persecución, alcanzando a Verón en la intersección de Sánchez de Bustamante y Leiva. Fue allí donde, según la acusación, Rivas bajó del automóvil, apuntó y disparó a Verón por la espalda antes de recoger el casquillo del suelo y abandonar la escena.
“Lo que tenemos que dejar en claro es que no se trata de un hecho de violencia institucional, no es un caso de gatillo fácil. Más allá de que se trata de un gendarme, no estaba en ejercicio de sus funciones, era como cualquier particular que estaba en el interior de su casa, y a raíz de este intento de sustraer las pertenencias dentro del vehículo, salió a correrlo con un arma, le dio alcance y dio muerte a un niño de 15 años de edad”, cerró el fiscal Spelta.
No obstante, la defensa liderada por el abogado Julio Lovey expuso una narrativa alternativa. Lovey argumentó que Verón y su compañero intentaron robar el automóvil de Rivas, planteando dudas sobre la versión presentada por la Fiscalía.
Según el letrado, la evidencia no era suficiente para condenar a su cliente, instando al tribunal a considerar la absolución basada en el principio de la duda razonable. Finalmente, Gonzalo López Quintana, Carlos Leiva y Lorena Aronne resolvieron condenar al sospechoso a 19 años de prisión.
Fuentes: Cadena3, Rosario3.com y Diario La Capital.
