La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, estuvo este jueves en la ciudad de San Lorenzo para brindar detalles del mayor operativo fluvial contra el narcotráfico en la historia del puerto. El procedimiento, coordinado entre el Ministerio de Seguridad, la Unidad de Información Financiera (UIF), la Prefectura Naval Argentina, la Dirección General de Aduanas y el Ministerio Público Fiscal, permitió secuestrar 469,5 kilos de cocaína de máxima pureza escondidos en un buque cerealero que había partido desde Emiratos Árabes Unidos y tenía como destino final el puerto de Ámsterdam.
“Este es un procedimiento sumamente importante. Venimos superando todos los récords de incautación de cocaína. Con los pocos meses que van del año, ya llevamos 3.600 kilos, lo que es histórico”, remarcó Bullrich en conferencia de prensa, al tiempo que señaló el valor millonario del cargamento: “Acá hay 6 millones de dólares en droga. Cuando estos ladrillos llegan a Europa, ese valor se multiplica automáticamente: estamos hablando de 20 millones de dólares”.
Según explicó la ministra, el operativo fue posible gracias a una denuncia presentada por la Agencia Regional Central de la UIF, con sede en Rosario y a cargo de Juan Francisco Lafontana, ante la Fiscalía Federal de San Lorenzo, encabezada por el fiscal Claudio Kishimoto. “Este es un barco que venía de Emiratos Árabes Unidos, que se dirigía hacia Ámsterdam pasando por el puerto de Montevideo. No pertenece a ninguna de las grandes compañías navieras que suelen tener sistemas de autoprotección y seguridad. Es un buque que, evidentemente, fue utilizado para transportar droga sin levantar sospechas”.
Bullrich también apuntó a un patrón que se repite: “Nos preguntamos siempre lo mismo: ¿qué pasa con la Hidrovía? Porque ya tenemos varios casos donde la carga se coloca de manera externa al buque. Se acercan botes pequeños y acoplan la droga. En este caso, hallamos indicios de que estaban preparados para tirar el cargamento al río o al mar”.
Durante la inspección, los efectivos hallaron los paquetes ocultos en una cámara frigorífica y en los vestidores del barco. “Los 16 bultos encontrados estaban embalados con materiales impermeables y uno tenía adherido un GPS, lo que indica que era posible rastrear la droga en caso de que fuera arrojada al agua”, explicó el fiscal Kishimoto. Cada uno de los bultos contenía 26 ladrillos de cocaína compactada, con un peso total cercano a los 470 kilos.
“Queremos saber qué organización criminal hay detrás de este cargamento, quién puede poner esta cantidad de dinero en un buque que pasa varias instancias de control. Por eso trabajamos en conjunto con la UIF para investigar el origen de los fondos”, añadió Bullrich. También confirmó que se activaron los protocolos de cooperación con agencias internacionales para investigar a los 20 tripulantes del barco, todos de nacionalidad filipina: “Queremos saber si alguno de ellos tiene antecedentes penales en su país de origen o en otras jurisdicciones”.
Bullrich estuvo acompañada por el presidente de la UIF, Paul Starc; el fiscal federal de San Lorenzo, Dr. Claudio Kishimoto; el secretario de Lucha contra el Narcotráfico, Martín Verrier; la secretaria de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva; el jefe de la Prefectura Naval Argentina, prefecto general Guillermo Giménez Pérez; y el director de Región Centro de la Autoridad Marítima Nacional, prefecto general Antonio Raúl Pascal.
El procedimiento se activó ante la sospecha de una infracción a la Ley N.º 23.737 de Estupefacientes. Tras la incautación, la causa judicial sigue su curso con el análisis de los dispositivos electrónicos secuestrados y el avance de la investigación sobre el entramado financiero y logístico que permitió el intento de contrabando de droga a gran escala.
“El mensaje es claro: vamos a ir a fondo. Donde haya una red de narcotráfico, vamos a desmantelarla. No importa el formato, no importa el lugar. Este es el compromiso del gobierno nacional”, concluyó Bullrich.
