Óscar Armando Caba Hurtado, piloto y coronel retirado de la Fuerza Aérea de Bolivia, fue imputado en Rosario por contrabando y transporte de estupefacientes tras un aterrizaje forzoso en un campo de la región: en la aeronave que piloteaba hallaron al menos 475 kilos de cocaína. La Justicia dictó prisión preventiva por 90 días en el marco de una investigación que apunta a una red de tráfico internacional.
Este viernes se realizó en los Tribunales Federales rosarinos la audiencia imputativa contra Caba Hurtado, piloto de nacionalidad boliviana y de 57 años, detenido el jueves en Pueblo Andino. El hombre está acusado de pilotar una avioneta Cessna 206 que, según el Ministerio Público Fiscal (MPF), ingresó al espacio aéreo argentino de forma clandestina y fue interceptada por la Fuerza Aérea hasta que aterrizó en un campo cercano a Luis Palacios. En su interior, las autoridades hallaron unos 475 kilos de cocaína. La Fiscalía le imputó cargos por “contrabando de importación de material estupefaciente destinado a su comercialización agravado y transporte ilegal de material estupefaciente”, y el juez Eduardo Rodríguez Da Cruz dispuso su prisión preventiva por un plazo de 90 días.
La imputación estuvo a cargo del fiscal Matías Scilabra, jefe de la delegación NEA de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar); Claudio Kishimoto, titular de la Sede Fiscal Descentralizada de San Lorenzo; y Francisco Bernhardt, fiscal coadyuvante en el caso. Caba Hurtado, quien se desempeñó como coronel en la Fuerza Aérea de Bolivia, fue arrestado al mediodía del jueves en Pueblo Andino, donde se encontraba escondido bajo una barranca del río Carcarañá. La Policía de Santa Fe acudió al lugar luego de recibir una denuncia telefónica sobre un hombre que actuaba de manera sospechosa en la zona.
Durante la audiencia, el fiscal Scilabra destacó la naturaleza transnacional del presunto delito y apuntó que la aeronave había sido modificada con una matrícula adulterada, lo que sugiere un intento deliberado de evadir la detección en el espacio aéreo argentino. Por su parte, el fiscal Bernhardt detalló los elementos de prueba reunidos hasta el momento, incluyendo el secuestro de la avioneta, el cargamento de estupefacientes, croquis del lugar de aterrizaje y documentación personal del imputado. En paralelo, se notificó al Consulado de Bolivia sobre la situación legal de Caba Hurtado y se solicitaron antecedentes judiciales en su país.
El Ministerio de Seguridad de la provincia también ordenó el relevamiento de antenas de telefonía celular en la zona para obtener datos sobre posibles contactos en tierra del piloto, en un intento de desentrañar la logística de la operación. Las autoridades buscan identificar a otros potenciales involucrados que pudieran haber apoyado el aterrizaje de la aeronave y el trasbordo de la droga.
Respecto al pedido de prisión preventiva, los fiscales argumentaron que existe un alto riesgo de fuga dada la gravedad del delito y los recursos a los que el acusado podría acceder. Además, Caba Hurtado, quien no cuenta con arraigo en el país, tiene supuestamente una causa pendiente en Bolivia por presuntos delitos de lesa humanidad durante los eventos de Sacaba en noviembre de 2019, cuando era coronel. Según se indicó en la audiencia, Caba Hurtado enfrentaría en su país una imputación por el homicidio de manifestantes en un episodio de represión que dejó diez muertos durante el gobierno de facto de Jeanine Áñez.
El abogado defensor del piloto, Hugo Leguizamón, informó que su cliente reservaba su derecho a declarar en futuras instancias. En virtud de la solicitud de la Fiscalía, el juez Rodríguez Da Cruz resolvió mantener la prisión preventiva de Caba Hurtado hasta el 27 de enero de 2025, fecha en la que expira el plazo de 90 días ordenado en la audiencia.
