El Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe y la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) presentaron en la capital provincial el Informe Estadístico de Siniestros Viales con Fallecidos correspondiente a 2024 y a la serie histórica 2008-2024. Los datos muestran una reducción interanual del 16,4% y un descenso acumulado del 39,2% en los últimos 17 años, consolidando una tendencia sostenida a la baja.
Los números preliminares de 2025 refuerzan ese comportamiento: hasta el 31 de octubre, la provincia registró 253 fallecidos, frente a los 280 del mismo período de 2024. La caída, del 9,6%, proyecta una nueva mejora en los indicadores al cierre del año.
Durante la conferencia de prensa, el secretario de la APSV, Carlos Torres, remarcó que “la cifra de fallecidos en siniestros viales durante 2024 es la más baja en dos décadas, incluso por debajo de la pandemia”. Sin embargo, advirtió que detrás de las estadísticas “hay 367 personas que perdieron la vida el año pasado, un promedio de una por día, lo que exige redoblar los esfuerzos”.
Torres atribuyó la reducción a políticas públicas sostenidas: controles de velocidad y alcoholemia, trabajo coordinado con municipios y comunas y presencia permanente en rutas y autopistas. “Esta baja no es casualidad sino resultado de medidas concretas”, afirmó. También destacó el vínculo con asociaciones de familiares de víctimas: “El tránsito es una construcción colectiva. Por pedido del gobernador Pullaro compartimos los datos con las organizaciones para fortalecer la prevención”.
La secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Virginia Coudannes, subrayó que los avances “se explican por una forma de gestionar el territorio y la operatividad en las calles”, además de inversiones estratégicas en rutas, accesos y obras urbanas. “La decisión del gobernador Pullaro de mejorar la infraestructura vial es clave para garantizar mejores condiciones de tránsito”, indicó.

Siniestralidad vial: datos de 2024
El director provincial de Formación y Comunicación de la APSV, Sebastián Kelman, repasó los principales indicadores del informe elaborado por el Observatorio Vial, que emplea una metodología propia de recolección y análisis.
En 2024 se registraron 339 siniestros fatales que provocaron 367 muertes. En 2023 habían sido 439 víctimas, lo que marca una caída del 16,4%. También descendió la tasa de mortalidad provincial: de 12,1 a 10,1 fallecidos cada 100.000 habitantes (–17 %).
El descenso más marcado se dio entre usuarios de motocicletas: –29,6% (de 216 a 152 fallecidos). Aun así, este grupo continúa siendo el más vulnerable y representa el 41% de las muertes. Los automovilistas también mostraron una baja significativa del 22,8% (de 114 a 88 muertes).
Otros indicadores revelan dinámicas contrapuestas:
- Camioneros: suba del 250% en fallecidos (de 4 a 14 casos), aunque es un grupo de baja magnitud.
- Pickups y utilitarios: +37%.
- Ciclistas: +13%.
- Peatones: +8,3%.
Motociclistas, ciclistas y peatones conforman el conjunto de usuarios más expuestos en la vía pública. En el caso de las motos, el 62,3% de los hechos fatales ocurrió en zonas urbanas.
Siniestros viales: lugares más afectados
El informe señala que el 64,5% de las muertes viales ocurrió en rutas y autopistas, mientras que el 35,5% se registró en calles, avenidas y caminos rurales. En la red nacional hubo 141 víctimas en 2.700 kilómetros (5,2 fallecidos cada 100 kilómetros). En la red provincial, 86 víctimas en 13.508 kilómetros (0,6 fallecidos cada 100 kilómetros). La relación es llamativa: con cinco veces más extensión, las rutas provinciales registraron nueve veces menos muertes.

