Luciana Aymar, considerada la mejor jugadora de hockey de todos los tiempos, recibió este lunes un emotivo homenaje en Rosario. En el icónico bar El Cairo, se estrenó una escultura a escala real de su figura, que ahora comparte espacio con las de Lionel Messi y Ángel Di María, otras glorias del deporte local y mundial.
Visiblemente emocionada, Aymar agradeció el reconocimiento: “Estoy súper contenta, nunca me hubiese imaginado esto. Como cuando fui abanderada en los Juegos Olímpicos, este es otro gran homenaje a Lucha, a Luciana, por el esfuerzo que hice para llegar, pero también a Las Leonas, que lograron tanto”. Además, destacó que la escultura es “un premio a la mujer deportista y a las mujeres en general”, y expresó su gratitud hacia Rosario por “abrazarla siempre con tanto cariño”.
Entre las figuras del deporte que dijeron presente se encontraban Marisa Brida y Claudia Médici, ideólogas del tributo y ex integrantes del seleccionado argentino de hockey, la medallista de oro olímpico de vela Cecilia Carranza Saroli, y el ídolo de Newell’s, el ex futbolista Maxi Rodríguez. El cierre fue con el descubrimiento de la escultura de Lucha, obra de Alejandro O’Shea, Mauro Musante y Mariano Rosales.
Con el palo levantado, la bocha en la otra mano, la camiseta argentina y el número ocho en el pantalón que la identificó durante casi dos décadas en las Leonas, la figura de Aymar quedó ya descubierta para acompañar los cafés de los rosarinos.
Lucha, hoy con 47 años, tiene una trayectoria única en el hockey internacional. Fue declarada “Leyenda del Hockey” por la Federación Internacional de Hockey y elegida como mejor jugadora del mundo en ocho ocasiones. Como integrante de Las Leonas, disputó cuatro Juegos Olímpicos, consiguiendo dos medallas de plata (Sídney 2000 y Londres 2012) y dos de bronce (Atenas 2004 y Pekín 2008).
Además, fue bicampeona mundial (2002 y 2010) y ganó seis veces el Champions Trophy, entre otros logros destacados. Su legado en el deporte continúa inspirando a nuevas generaciones, y este homenaje en su ciudad natal refuerza su estatus como ícono del deporte argentino y mundial.
