El Ministerio de Educación de Santa Fe dispuso la intervención de la Cocina Centralizada de Reconquista tras detectar presuntos usos indebidos, maniobras deliberadas y daños sobre equipamiento recientemente instalado. La decisión incluye la designación de directores interventores y la apertura de una investigación administrativa para determinar responsabilidades.
El ministro José Goity explicó que el gobierno provincial llegó a un “punto límite” luego de constatar situaciones que calificó como “sabotaje” dentro de la institución. “Detectamos un mal uso intencional de material delicado y costoso. No vamos a permitir que se atente contra recursos públicos, y menos en educación”, señaló durante una conferencia de prensa en Reconquista, en la que también participaron la secretaria de Gestión Territorial Educativa, Daiana Gallo Ambrosis, y el delegado regional, Sergio García.
Entre las irregularidades verificadas, Educación enumeró el uso de una marmita industrial a más del doble de su temperatura máxima permitida —300 grados cuando el límite es 150—, roturas en instalaciones internas, obstrucción de mangueras de desagote y mechas de hornos fuera de lugar. “Dos o tres personas no pueden poner en riesgo el funcionamiento general de la cocina. Vamos a ser muy duros con quienes no quieren trabajar”, advirtió Goity.
La Cocina Centralizada N.º 9602 produce diariamente alrededor de 5.500 raciones de comida para 33 escuelas de Reconquista y la región. La obra, finalizada e inaugurada en diciembre de 2024 tras siete años detenida, demandó una inversión provincial de 140 millones de pesos y cuenta con 20 empleados.
Para conducir el proceso de intervención, el Ministerio designó a Oscar Duarte, director de la Regional Reconquista de Gobierno, y a la abogada Marlen Espíndola, quienes tendrán la facultad de abrir sumarios administrativos. La actual directora, Gabriela Micelli, continuará a cargo de las tareas operativas.
Goity remarcó que el área también solicitó la intervención del Ministerio de Obras Públicas, responsable de la construcción de la cocina, para evaluar daños y supervisar el funcionamiento del equipamiento. “No vamos a permitir que se destruya lo que costó tanto conseguir. Acá se cocina para miles de chicos y eso es inadmisible”, sostuvo.



