Newell’s se lo empató a Central en el cierre de un clásico rosarino intenso, friccionado y con un final cargado de tensión en el Gigante de Arroyito. El Canalla había abierto el marcador con un golazo de Gastón Ávila sobre el final del primer tiempo, pero Matías Cóccaro marcó el 1-1 en tiempo añadido, luego de una revisión del VAR.
El partido, correspondiente a la octava fecha del Torneo Clausura, tuvo poco juego asociado y mucho duelo físico. Yael Falcón Pérez debió intervenir rápido: Franco Ibarra y Franco Escobar fueron amonestados en el comienzo por dos infracciones fuertes. A los 10 minutos, el estadio vivió un momento distinto. Ángel Di María inició un aplauso en homenaje a Lionel Messi, acompañado por imágenes del capitán de la selección argentina en las pantallas del Gigante. Desde las tribunas también bajaron cánticos para el futbolista canalla.
Las situaciones escasearon durante casi toda la primera etapa. Rodrigo Herrera probó desde afuera del área para Newell’s, aunque su remate se fue por encima del travesaño. Di María respondió con una volea desviada y, más tarde, fue el primero en exigir a Josué Reinatti. Del otro lado, Walter Mazzanti hizo trabajar a Jeremías Ledesma.
Central asumió la iniciativa y pasó más tiempo en campo rival, aunque sin lograr una superioridad clara. El partido parecía encaminado al descanso sin goles hasta que, en la última acción de la etapa, encontró la apertura. Jaminton Campaz ejecutó un córner desde la izquierda, la pelota quedó suelta tras un rebote y Gastón Ávila sacó una volea de zurda, de aire y directo al ángulo. Reinatti no tuvo posibilidades y el 1-0 desató el festejo canalla.

Newell’s intentó cambiar el desarrollo en el complemento. Frank Darío Kudelka movió el banco con los ingresos de Mateo García, Gómez Mattar y Jerónimo Russo, y más tarde sumó a Juan Ignacio Ramírez y Francisco Scarpeccio para acompañar a Cóccaro en ataque. La Lepra buscó el empate, pero le costó generar peligro. Central sostuvo la ventaja a partir del despliegue de Franco Ibarra, una de las figuras del segundo tiempo, y de un buen ingreso de Giovanni Cantizano. Jorge Almirón también mandó a la cancha a Alexis Soto, Federico Navarro y Marco Ruben.
El histórico goleador auriazul tuvo una ocasión clara a los 33 minutos, luego de un pase filtrado de Emanuel Coronel, pero no logró definir ante la salida de Reinatti y el cierre de Lautaro Gianetti. Poco después, Ibarra lanzó un centro que se desvió y el arquero leproso respondió para mandar la pelota al córner. En el tramo final, el clásico volvió a elevar la temperatura. Ávila fue amonestado por una dura falta sobre Cóccaro y Luca Regiardo vio la amarilla tras un choque con Ibarra. Hubo discusiones, infracciones y poco margen para jugar.
Cuando Central parecía encaminado a quedarse con la victoria, Newell’s encontró el empate. A los 47 minutos, un pelotazo largo derivó en una intervención de Ramírez, que asistió a Cóccaro, quien punteó de derecha ante la salida de Ledesma. La jugada fue anulada inicialmente por posición adelantada, pero el VAR revisó la acción y convalidó el gol.
El festejo leproso frente a una de las tribunas generó un clima de máxima tensión y desde ese sector arrojaron elementos hacia los jugadores. Así, el clásico terminó con un empate agónico que dejó a Central con la sensación de haber dejado escapar una ventaja y a Newell’s celebrando una igualdad conseguida en la última pelota.
