Newell’s volvió a tocar fondo. En el sur bonaerense, cayó por goleada ante Lanús por un contundente 5-0 en una actuación preocupante que expuso, una vez más, sus fragilidades estructurales. El equipo de Frank Kudelka fue superado de principio a fin y sigue sin ganar en el Torneo Apertura 2026, en un presente cada vez más delicado: perdió 10 de los últimos 14 partidos que disputó.
El arranque del encuentro ya marcó el rumbo. A los 13 minutos, un centro al área terminó en un remate de José Canale que impactó en la mano de Martín Ortega. El árbitro Bruno Amiconi sancionó penal y Walter Bou lo transformó en gol a los 15 con un remate cruzado que abrió el marcador.
Lanús dominó con claridad y aprovechó cada desajuste defensivo de la Lepra. A los 33, Ramiro Carrera estrelló un cabezazo en el travesaño y en el rebote hubo un claro agarrón sobre el mediocampista que no fue sancionado como penal. La sensación de descontrol en el fondo rojinegro ya era evidente.
El segundo golpe llegó a los 36 minutos: pase largo de Agustín Cardozo y definición cruzada de Dylan Aquino de zurda para el 2-0. Apenas cuatro minutos después, el propio Aquino volvió a aparecer tras una gran jugada colectiva —con taco incluido de Carrera— para marcar el 3-0 ante la salida de Williams Barlasina. Newell’s se fue al descanso ampliamente superado, sin respuestas futbolísticas ni anímicas.
En el complemento, el intento de reacción nunca llegó. Kudelka movió el banco desde el inicio, pero el desarrollo no cambió. A los 8 minutos, Aquino sacó un derechazo potente desde el borde del área y firmó su hat-trick para el 4-0. Un minuto después, Eduardo Salvio empujó un centro al medio y convirtió el 5-0 en otra acción que dejó en evidencia la fragilidad defensiva visitante.
Con el partido resuelto, Lanús reguló pero siguió generando peligro. Newell’s apenas inquietó con un remate lejano de Luca Regiardo que pasó cerca, en una de las pocas aproximaciones de un equipo apagado, sin juego ni reacción. Incluso, el local llegó a convertir un sexto gol que fue anulado por mano previa de Franco Watson.
La defensa rojinegra —con Martín Ortega, Saúl Salcedo, Nicolás Goitea y Martín Luciano— nunca logró hacer pie. El ingreso de Bruno Cabrera no cambió el panorama y el equipo volvió a mostrar problemas de funcionamiento colectivo que se repiten partido tras partido. Lanús, en cambio, fue eficaz, dinámico y contundente. Con Dylan Aquino como gran figura, capitalizó cada oportunidad y firmó una victoria clave para acercarse a los puestos de clasificación.
Para Newell’s, en tanto, la derrota no es solo una goleada más: es la confirmación de un presente crítico. Sin triunfos en el torneo y con 10 caídas en los últimos 14 partidos, el equipo profundiza su crisis futbolística y queda cada vez más comprometido en el fondo de la tabla.
