Tras la victoria de Central ante Peñarol por Copa Libertadores se desencadenó un episodio escandaloso en el que un jugador uruguayo terminó herido. Al finalizar el partido, los jugadores visitantes salieron despedidos hacia el sector donde estaban sus hinchas. Allí resultó herido con un objeto contundente lanzado desde una tribuna el jugador Maximiliano Olivera: sufrió un corte en el rostro y se retiró ensangrentado del campo de juego.
El hecho podría derivar en sanciones de parte de Conmebol. A su vez, en la previa del encuentro válido por la primera fecha de la Copa Libertadores del Grupo G se registraron incidentes entre los hinchas de ambos equipos en las tribunas del Gigante de Arroyito.
A una hora del inicio, pautado para las 19 en Rosario, se desató el inconveniente entre los simpatizantes del Canalla y del Carbonero en la tribuna cabecera Génova. En la bandeja superior se ubicaron los locales, mientras que en la inferior se armó el sector para los visitantes.
Trascendió que los fanáticos del club uruguayo lanzaron una bengala a los locales. Tras esa acción, algunos de los hinchas de Central reaccionaron con mucha violencia: arrojaron algunas de las vallas metálicas, que podrían haber generado lesiones muy severas. La violencia continuó con intercambio de proyectiles y cánticos, pero las aguas se calmaron luego que los policías tomaran control 40 minutos después de lo sucedido. Los hinchas canallas señalaron que los visitantes arrojaron bombas de estruendo, piedras y palos hacia la parcialidad local.
Olivera se expresó en redes sociales luego de protagonizar el lamentable episodio: “Estoy bien! Gracias por los mensajes! Más allá del dolor y unos puntos de sutura, todo bien! Dolido por el resultado que creemos merecíamos algo más. Pero con mucha bronca por el pésimo trato que recibió nuestra hinchada, nuestra gente. Una VERGÜENZA! Pero todos juntos, vamos a dar pelea en todos lados! Peñarol y nada más. Esto sigue! Vamo y vamo”.
Comunicado oficial de Rosario Central
«El Club Atlético Rosario Central informa que, debido a los repudiables e inadmisibles hechos suscitados en el partido disputado este jueves 4 de abril de 2024, se encuentra revisando las cámaras y controles de acceso a efectos de identificar de manera inmediata a aquellos simpatizantes -tanto de la parcialidad local como de la visitante- que hubieren incitado y/o protagonizado incidentes y/o actos de violencia», informó el club de Arroyito en un comunicado.
«Una vez identificados, se los sancionará conforme a las más estrictas pautas legales y reglamentarias correspondientes y, en el caso de aquellos implicados que fueran socios de nuestra institución, se les aplicará el derecho de admisión y, eventualmente, se los penará debidamente y se expulsará en forma irrevocable a quien corresponda», añadió.
«Desde nuestro club, y tal como pregonamos en nuestras campañas en medios y redes sociales, velamos por un espectáculo sin ningún tipo de violencia, tanto antes, como durante y con posterioridad a cualquier partido. No estamos dispuestos a tolerar este tipo de hechos y seremos implacables contra los inadaptados que atenten contra la integridad de los partidos en nuestro estadio», concluyó.
