En un partido electrizante y cargado de emociones, Newell’s empató por 3-3 frente a Deportivo Riestra en el estadio Guillermo Laza, por la fecha 16 de la Liga Profesional. El encuentro dejó un sabor a insatisfacción para los rojinegros, que habían comenzado con fuerza y dejaron escapar los tres puntos en la última pelota de la noche. No alcanzó el doblete de Mateo Silvetti.
De entrada, el equipo dirigido por Ricardo Lunari tomó el control rápidamente, anotando dos goles en los primeros 15 minutos. Mateo Silvetti abrió el marcador y Ever Banega, desde el punto penal, amplió la ventaja. Además, Newell’s jugó con un hombre más durante casi todo el partido debido a la expulsión de Pedro Ramírez.
A pesar de su ventaja, el cuadro local no pudo mantener el dominio. Deportivo Riestra reaccionó antes del descanso gracias a un doblete de su goleador Jonathan Herrera, quien convirtió un penal sancionado por el VAR y luego igualó el encuentro con un cabezazo.
Newell’s, que había logrado ampliar la diferencia a 2-0 con facilidad, no supo capitalizar su ventaja. Tras un nuevo tiro de esquina, Banega logró convertir su penal, marcando su primer gol desde su regreso al club. Con una clara superioridad en el juego, el equipo de Rosario tuvo varias oportunidades de aumentar la diferencia, pero fallas como la de Armando Méndez, quien erró un gol prácticamente hecho, sentenciaron su destino.
- La Lepra mostró una imagen dual; mientras que en ataque se mostró más efectivo que en partidos anteriores, su defensa dejó mucho que desear y permitió a Riestra generar peligro con facilidad.
El partido se tornó un intercambio de emociones, con Silvetti anotando nuevamente para poner a Newell’s 3-2, pero en un giro dramático, el local igualó de inmediato. El arquero Arce, al buscar un balón detenido, se convirtió en asistente involuntario al habilitar a Benegas, quien selló el empate con un gol de volea.
Con este resultado, Newell’s dejó escapar una victoria que parecía al alcance. La combinación de errores y desconcentraciones lo llevó a salir con un sabor amargo de su segunda presentación bajo la dirección de Lunari.
