En una nueva edición del clásico rosarino, Central se impuso por 2-1 ante Newell’s y estiró su ventaja histórica, alcanzando los 20 partidos de diferencia en el historial. Gaspar Duarte y Jaminton Campaz fueron los encargados de darle la victoria al equipo, mientras que el golazo de Éver Banega en el cierre no fue suficiente para que la Lepra pudiera alcanzar el empate.
El ambiente en el Coloso del Parque fue tenso, pero Central manejó bien el ritmo del juego, aprovechando su tranquilidad en medio de la presión local. La pelota parada fue un aliado clave para el equipo dirigido por Ariel Holan, y con ese dominio, lograron imponer su juego ante un Newell’s que luchó pero no alcanzó.
Desde los pies de Ignacio Malcorra, el ejecutor de cada pelota detenida como el corner y el tiro libre que llegaron a la cabeza de Carlos Quintana, el propio zaguero, que además de asistir fue una muralla en el fondo a pesar de la temprana lesión de su ladero Facundo Mallo, el arquero Jorge Broun con sus intervenciones y el colombiano Campaz, intermitente pero autor de la segunda conquista.
Central, por su parte, celebró no solo la victoria, sino también su dominio en el historial, ampliando aún más su ventaja sobre el eterno rival. En el vestuario del Coloso, los jugadores festejaron la cuarta victoria consecutiva, posaron con la camiseta de Axel Werner con el número 20 y celebraron la supremacía ante los leprosos, que sigue creciendo con cada clásico disputado.
Las redes sociales oficiales del club de Arroyito fueron el epicentro de la celebración digital, con postales como la diferencia de 20 clásicos, tres de las figuras del clásico posando sonrientes (Quintana, Malcorra y Campaz), el camino al vestuario visitante tras la victoria, la mencionada foto grupal, la pantalla del Gigante de Arroyito con anuncio especial y la alegría de Ariel Holan, que se fundió en un sentido abrazo con Fatura Broun, una de las figuras de la tarde y el capitán canalla.
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