Rosario Central quedó eliminado de la Copa Libertadores tras perder 1-0 ante Corinthians en el Arena de San Pablo. El equipo de Jorge Almirón jugó durante más de media hora con un futbolista más, pero no pudo aprovechar la ventaja y recibió el único gol del partido a los 79 minutos. Tras el empate sin goles en el Gigante de Arroyito, la serie se definió por un marcador global de 1-0. Corinthians avanzó a los cuartos de final, instancia en la que enfrentará a Estudiantes de La Plata.
Con el acompañamiento de unos 2000 hinchas canallas, Central atravesó un comienzo incómodo. El conjunto brasileño salió con intensidad, hizo circular la pelota y encontró espacios por los costados, especialmente a través de las proyecciones de Matheuzinho, con un duelo picante con el colombiano Jaminton Campaz. Las imprecisiones defensivas también complicaron al visitante. A los 11 minutos, una mala salida terminó con un remate de Matheus Bidu que Jeremías Ledesma logró contener. Poco después, el arquero volvió a responder con una gran reacción ante un zurdazo de Kaio César.
Central consiguió equilibrar el desarrollo a partir de la presión y el trabajo de Federico Navarro en el mediocampo. Sin embargo, le costó construir situaciones claras. Ángel Di María apareció poco en el juego y tampoco estuvo preciso en las pelotas detenidas, mientras que Enzo Copetti luchó contra los centrales sin lograr imponerse. La ocasión más clara del primer tiempo para el Canalla llegó a los 33 minutos, cuando Gastón Ávila avanzó y sacó un zurdazo desde afuera del área que pasó cerca. Fue un encuentro intenso, friccionado y con pocas diferencias, en continuidad con lo ocurrido en Rosario.
El partido cambió a los 59 minutos. Raniele fue con la plancha sobre la rodilla de Copetti y, luego de revisar la jugada en el VAR, el árbitro venezolano Alexis Herrera le mostró la tarjeta roja. Al igual que en la ida, Corinthians quedó con diez jugadores, aunque esta vez Central dispuso de más de media hora para intentar aprovechar la superioridad numérica.
El equipo de Almirón adelantó sus líneas y comenzó a rodear el área rival. Campaz probó con un remate cruzado y, a los 73 minutos, Copetti tuvo la oportunidad más clara: le ganó la posición a Gabriel Paulista, ingresó al área y definió por encima del travesaño. Fernando Diniz había enviado a la cancha a Memphis Depay unos minutos antes. El delantero neerlandés, que regresó luego de resolver su conflicto contractual con Corinthians, resultó determinante. A los 79, ejecutó un tiro libre cerrado desde la izquierda y Breno Bidon anticipó en el primer palo para establecer el 1-0.
Con más impulso que claridad, Central buscó el empate en el tramo final. Almirón hizo ingresar a Giovanni Cantizano, Julián Fernández, Marco Ruben y Tomás Badaloni, acumuló delanteros y apostó por los centros, pero la defensa local resistió. En tiempo agregado, Alan Rodríguez estuvo cerca de llevar la definición a los penales. Tras una buena descarga de Cantizano, el volante remató desde el borde del área y la pelota pasó apenas por encima del travesaño después de un desvío del arquero que no fue advertido por el árbitro.
Central había preservado a la mayoría de sus titulares en la victoria ante Barracas Central para llegar descansado a la revancha. Sin embargo, no consiguió capitalizar la expulsión de Raniele y terminó castigado por una pelota detenida que puso fin a su recorrido en la Libertadores.
