Argentina volvió a demostrar que sabe sufrir, resistir y golpear en los momentos decisivos. La Selección de Lionel Scaloni derrotó 3-1 a Suiza en el tiempo suplementario, se clasificó a las semifinales del Mundial 2026 y quedó a dos partidos de defender el título obtenido en Qatar. Tras igualar 1-1 en los 90 minutos reglamentarios, el conjunto albiceleste encontró la victoria en la prórroga gracias a un golazo de Julián Álvarez y un grito de Lautaro Martínez sobre el cierre. Inglaterra, que eliminó a Noruega, será el rival en la próxima instancia.
Scaloni apostó por la continuidad y, por cuarta vez en sus 102 partidos al frente de la Selección, repitió la misma formación que había vencido a Egipto en octavos de final. Sin embargo, el inicio no fue sencillo. Suiza salió a presionar alto, le quitó espacios a Leandro Paredes y manejó la pelota durante los primeros minutos. Dan Ndoye encontró espacios por el sector derecho del ataque helvético y obligó a Argentina a defender cerca del arquero Emiliano Martínez.
La primera aparición de Lionel Messi cambió el desarrollo del encuentro. A los ocho minutos combinó con Alexis Mac Allister y su remate desviado terminó en córner. De esa acción nació el primer aviso y, apenas un minuto después, llegó el gol: otro envío preciso del capitán encontró el anticipo de cabeza de Mac Allister, que conectó con precisión para marcar el 1-0 y darle tranquilidad a un equipo que hasta ese momento había sufrido la presión rival.
Con la ventaja, Argentina logró algunos pasajes de control, alternando circulación con pelotas largas para Julián Álvarez, cuya presión permanente complicó la salida suiza. Sin embargo, el conjunto de Scaloni fue perdiendo la posesión con el correr de los minutos y comenzó a replegarse demasiado cerca de su arco. A los 31 minutos apareció una de las primeras grandes intervenciones del partido: el Dibu Martínez salió con decisión a los pies de Breel Embolo y evitó el empate tras una rápida transición ofensiva del conjunto europeo.
El complemento mantuvo la misma intensidad. Argentina pareció salir decidida a buscar el segundo gol y generó una buena oportunidad de entrada cuando Messi habilitó en profundidad a Nahuel Molina, que eligió rematar desviado en lugar de asistir a un compañero mejor ubicado. Poco después, Lisandro Martínez protagonizó un cierre extraordinario para impedir el gol de Ndoye, aunque la jugada terminó invalidada por posición adelantada.
Con el paso de los minutos, Suiza volvió a adueñarse del trámite. Argentina perdió precisión en la mitad de la cancha, especialmente con Rodrigo De Paul y Mac Allister, y comenzó a sufrir la presión rival. Emiliano Martínez sostuvo la ventaja con una gran atajada tras un cabezazo dentro del área y luego controló en dos tiempos un potente remate rasante de Granit Xhaka. El empate llegó a los 66 minutos y fue un premio al mejor momento del conjunto europeo. Dan Ndoye rompió por la espalda de Nahuel Molina tras una pared en velocidad, ingresó al área y definió cruzado para vencer al Dibu Martínez y establecer el 1-1.


Cinco minutos más tarde, el partido volvió a cambiar de rumbo. Embolo cayó en un costado tras un supuesto contacto de Paredes, que vio la amarilla. El VAR advirtió al árbitro, que revisó la acción y determinó que el delantero había simulado. Como ya estaba amonestado, vio la segunda tarjeta amarilla y dejó a Suiza con diez futbolistas.
La superioridad numérica, sin embargo, no se tradujo inmediatamente en dominio absoluto. Suiza logró reorganizarse y Argentina recién encontró mayor profundidad con los ingresos de Nicolás González, Gonzalo Montiel y Lautaro Martínez. Messi tuvo una definición por encima del arquero invalidada por fuera de juego y, ya en tiempo agregado, sacó un derechazo desde la medialuna que pasó apenas desviado. Un cabezazo de Mac Allister apenas por encima del travesaño tras un gran centro de Nicolás González sobre la raya. En la última acción del tiempo reglamentario, Lisandro Martínez improvisó una espectacular tijera tras un córner que obligó a Gregor Kobel a realizar una atajada extraordinaria. El empate persistió y el partido se fue al alargue.
En el inicio del tiempo suplementario, Scaloni envió a la cancha a Thiago Almada y el ingreso del volante le dio frescura al ataque argentino. El ex Vélez participó enseguida de una combinación con Julián Álvarez que terminó con un remate controlado por Kobel y minutos después volvió a probar desde afuera del área con un derechazo que salió apenas desviado. Argentina dominaba la pelota y acorralaba a un rival cada vez más retrasado.
Sin embargo, el desgaste físico comenzó a hacerse notar. Suiza encontró aire con algunos avances y el DT Scaloni debió mover el banco por cuestiones físicas. Nicolás Otamendi reemplazó a Cristian Romero y luego Paredes dejó la cancha para el ingreso de José Manuel López en su estreno mundialista. Argentina insistía con centros que la defensa suiza despejaba con solvencia, mientras Messi seguía buscando espacios para romper el bloque defensivo.
A los 110 minutos apareció nuevamente el capitán con un zurdazo que obligó a otra gran respuesta de Kobel. A continuación llegó el desahogo. Julián Álvarez recibió cerca del borde del área, encontró el hueco y sacó un derechazo potente, seco e inatajable que se clavó en un ángulo para poner el 2-1 y desatar el festejo de miles de argentinos presentes en Kansas.
Con la ventaja recuperada, la Selección administró el partido con mayor tranquilidad. Suiza intentó reaccionar a través de centros y pelotas largas, pero el arquero Martínez transmitió seguridad en cada intervención y la defensa respondió con firmeza. Cuando el partido se terminaba, Argentina encontró el golpe definitivo. Thiago Almada encabezó un rápido contraataque, definió ante la salida de Kobel y, tras el rebote del arquero, Lautaro Martínez apareció por el centro del área para empujar la pelota al gol y establecer el definitivo 3-1.
Con otra actuación cargada de carácter, sufrimiento y eficacia en momentos decisivos, la Selección Argentina volvió a superar una eliminatoria mundialista y se metió entre los cuatro mejores del torneo. Ahora buscará un lugar en la final frente a Inglaterra, en un cruce de enorme jerarquía que promete ser uno de los grandes partidos del Mundial 2026.
+info


