El negocio del delivery sumó un nuevo competidor en Rosario. Uber Eats comenzó a operar en la ciudad y permite pedir comida y otros productos a domicilio desde la misma aplicación de Uber, sin necesidad de descargar una herramienta adicional. El desembarco amplía la oferta de plataformas en un mercado donde ya funcionan PedidosYa y Rappi.
La propuesta integra movilidad y entregas dentro de una misma cuenta. Para Uber, esa combinación permite acercar el nuevo servicio a quienes ya utilizan su aplicación para viajar; para los restaurantes y comercios, representa otra vía para recibir pedidos y llegar a clientes.
Cómo funciona el servicio. Para realizar una compra, el usuario debe ingresar a la aplicación, seleccionar Uber Eats e indicar la dirección de entrega. A partir de esa ubicación puede consultar los establecimientos disponibles, revisar los menús, elegir productos y confirmar el pedido. Luego, la plataforma permite seguir su estado y el recorrido de la entrega.
Los pedidos también pueden realizarse desde el sitio web de Uber Eats. La disponibilidad de cada comercio depende del domicilio ingresado y de sus horarios de atención, por lo que la oferta puede variar según la zona y el momento de la consulta.
La apuesta por los comercios y los usuarios de Uber. Desde la compañía señalaron que la llegada busca aprovechar la relación que la aplicación ya tiene con sus usuarios en Rosario y extenderla a la gastronomía y el comercio local. “Queremos construir sobre esa relación y acercar nuestra tecnología también al ecosistema gastronómico y comercial local”, afirmó Juan Martín Cappellini, responsable de Uber Eats para Argentina.
Según explicó la empresa, los establecimientos adheridos cuentan con herramientas para gestionar pedidos y aumentar su visibilidad dentro de la plataforma. La incorporación también abre el registro a repartidores, que pueden realizar entregas mediante la aplicación.
El servicio incluye beneficios de Uber One, la membresía de la compañía. A las promociones vinculadas con los viajes se suman ventajas en costos de envío y tarifa de servicio para pedidos elegibles. Esos beneficios están sujetos a las condiciones del programa y no se aplican de manera general a todas las compras.
La expansión de Uber hacia el delivery se produce mientras su servicio de transporte de pasajeros continúa funcionando en Rosario sin habilitación municipal. Aunque la aplicación se utiliza para realizar viajes, opera por fuera del marco regulatorio local, una situación que genera reclamos de taxistas y remiseros y mantiene abierto el debate sobre su regularización. Ese conflicto corresponde al traslado de personas, una actividad distinta de las entregas de comida que ahora incorpora Uber Eats.
Una nueva etapa para el delivery de la compañía. La expansión coincide con los diez años de Uber en Argentina y forma parte del regreso de su marca de delivery al país. Uber Eats había iniciado operaciones en el mercado argentino en 2018, pero discontinuó el servicio en 2020.
En Rosario, la nueva operación suma una opción para los consumidores y otro canal comercial para los locales gastronómicos. Su incorporación amplía la competencia entre aplicaciones: el alcance de la oferta, los costos finales y la disponibilidad de entregas serán aspectos centrales para los usuarios al elegir dónde realizar sus pedidos.


