Rosario cerró una de las temporadas de vacaciones de invierno más exitosas de los últimos años. Entre el 3 de julio y el 2 de agosto, la ciudad recibió 261.262 turistas y visitantes, un 30% más que durante el mismo período de 2025, de acuerdo con el relevamiento del Observatorio del Ente Turístico Rosario (ETUR). El movimiento generado durante ese mes dejó un impacto económico estimado en $23.135.209.510, impulsando la actividad hotelera, gastronómica, comercial y de servicios.
El balance también mostró un crecimiento sostenido de la ocupación hotelera. A diferencia de otros años, el calendario de vacaciones de invierno se distribuyó a lo largo de todo julio: Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos tuvieron su receso durante la primera quincena, mientras que Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo hicieron en la segunda. Esa particularidad permitió mantener un flujo constante de visitantes durante cuatro semanas y elevó la ocupación promedio al 56%, diez puntos por encima de la registrada en 2025.
El perfil de quienes eligieron Rosario estuvo marcado principalmente por la cercanía geográfica. Los centros de información turística registraron una fuerte presencia de visitantes provenientes de Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos. Un sondeo realizado por el ETUR entre más de 200 turistas en el Parque Nacional a la Bandera indicó que la mayoría llegó atraída por la posibilidad de disfrutar de unos días de descanso, entretenimiento y propuestas diferentes sin recorrer grandes distancias.
Los viajes familiares fueron los más frecuentes durante toda la temporada, seguidos por las escapadas en pareja y los grupos de amigos. El relevamiento también mostró que la mitad de las personas encuestadas ya conocía Rosario y decidió regresar de manera espontánea, mientras que el resto planificó el viaje con anticipación, motivado principalmente por recomendaciones de familiares o conocidos. En cuanto a la estadía, predominó la permanencia de entre una y tres noches, un comportamiento habitual en el turismo de cercanía.
La amplia programación cultural y recreativa fue uno de los principales motores de la temporada. Durante julio se desarrollaron más de 400 actividades públicas y privadas destinadas especialmente a las infancias, con propuestas gratuitas y aranceladas distribuidas en distintos puntos de la ciudad. A esa oferta se sumaron espacios emblemáticos como el Monumento Nacional a la Bandera, la costa central, los parques, museos y paseos, que concentraron buena parte del movimiento turístico.
La agenda también incluyó eventos convocantes que ampliaron el atractivo de Rosario más allá del turismo familiar. Entre ellos se destacaron los recitales de Skay y los Fakires y el espectáculo homenaje a Serú Girán protagonizado por David Lebón y Pedro Aznar, además del Positano Wine Festival. En paralelo, el segmento del turismo de reuniones aportó otro flujo importante de visitantes con la realización del II Congreso de Salud Mental, Expo Latam Real Estate y el 12° Congreso de Liderazgo, Neurociencia y Coaching, entre otros encuentros.
El crecimiento también se reflejó en los canales digitales de promoción turística. Durante el receso, el sitio web oficial de Rosario Turismo registró casi 70 mil visitas, con especial interés por los recorridos pensados para familias y las actividades para realizar durante las vacaciones. La cuenta oficial de Instagram alcanzó a más de 460 mil personas, mientras que la aplicación Rosario Turismo superó las 15 mil visualizaciones, consolidándose como una herramienta de consulta para quienes organizan su viaje.
Entre los contenidos más buscados volvió a sobresalir la figura de Lionel Messi, que continúa siendo uno de los principales atractivos internacionales asociados a la ciudad. Los circuitos autoguiados vinculados al capitán de la selección argentina encabezaron las consultas tanto en la aplicación como en los distintos canales digitales del ETUR, confirmando que el legado deportivo del rosarino sigue funcionando como una de las principales puertas de entrada para quienes deciden conocer la ciudad.


