Una obra hidráulica ejecutada a ocho metros de profundidad permitirá avanzar con el pavimento definitivo y eliminar las zanjas en barrio Las Delicias. Los trabajos forman parte de un proyecto que alcanzará 66 cuadras y beneficiará directamente a unos 4.500 vecinos del sector sur de Rosario. El intendente Pablo Javkin recorrió este jueves el túnel pluvial que se construye sobre Regimiento 11, entre bulevar Oroño y Alvear. El conducto tiene 2,30 metros de diámetro, está realizado con hormigón proyectado y atraviesa Oroño sin necesidad de interrumpir el tránsito sobre uno de los principales accesos a la ciudad.
La intervención permitirá conducir el agua proveniente de los nuevos sumideros y del pavimento de Las Delicias hacia el Emisario 15, que finalmente descarga en el río Paraná. Hasta ahora, buena parte del sector cuenta con calles de tierra y un sistema de escurrimiento mediante zanjas, sin cordón cuneta ni una red pluvial propia.
El punto central de la obra se encuentra en la intersección de Regimiento 11 y bulevar Oroño. Allí, el nuevo conducto se conecta con la cañería existente debajo del bulevar, que tiene capacidad suficiente para recibir los desagües pluviales provenientes del barrio. La ejecución mediante un túnel subterráneo permitió evitar una excavación a cielo abierto y mantener la circulación vehicular sobre Oroño. La metodología también fue utilizada en otros tramos correspondientes a las dos etapas del plan de pavimentación.
“La obra que se está haciendo ahora es un túnel ocho metros por debajo. Permite que el agua de todos los sumideros y de todo el pavimento nuevo de Las Delicias, ya sin zanjas, llegue al Emisario 15 y desde allí salga al Paraná”, explicó Javkin después de recorrer el conducto. Hasta el momento se instalaron 4.800 metros de nuevas cañerías pluviales y 95 sumideros. Las tareas subterráneas son necesarias para poder avanzar posteriormente con el cordón cuneta y la pavimentación definitiva de las calles incluidas en el proyecto.


Un plan que alcanzará 66 cuadras. La primera etapa comprende 42 cuadras dentro del sector delimitado por Ovidio Lagos al oeste, bulevar Oroño al este, avenida Arijón al sur y Nuestra Señora del Rosario al norte. Según los datos oficiales, los trabajos presentan un avance aproximado del 80%. A esa intervención se agregó una segunda etapa de 24 cuadras, ubicada entre Lamadrid, avenida Rosario, Oroño y Pueyrredón. En este sector la obra registra un avance del 15% e incluye alrededor de 760 metros de cañerías, junto con los sumideros y las conexiones correspondientes.
La ampliación también dejará preparada la infraestructura para futuras intervenciones hidráulicas y viales. En total, el alcance previsto es de 66 cuadras, con 4.500 vecinos beneficiados de manera directa y otros 20.500 de forma indirecta. “Estamos haciendo 42 cuadras de pavimento con cordón cuneta y vamos a sumar otras 24. El barrio tendrá 66 cuadras sin zanjas”, señaló Javkin. El intendente adelantó además que el municipio proyecta continuar con nuevas etapas para extender el pavimento definitivo al resto de Las Delicias.
Durante la recorrida, acompañado por el subsecretario de Obras Públicas, Juan Ferrer, Javkin destacó que la intervención visible en la superficie depende de la infraestructura construida debajo de las calles. “Para poder hacer la obra que se ve sobre tierra, hay que hacer una gran obra bajo tierra, que es la que va a permitir que el barrio no se inunde”, sostuvo.
El mandatario vinculó los trabajos con otras intervenciones de pavimentación realizadas en distintos sectores periféricos de Rosario y recordó que los vecinos de Las Delicias reclaman desde hace décadas la construcción de cordón cuneta. También señaló que el proyecto pudo ejecutarse a partir de la existencia del Emisario 15, construido durante una gestión municipal anterior. “Las obras son una capa arriba de la otra. Sin el Emisario 15 no hubiéramos podido hacer esta intervención, y quienes vengan después podrán hacer más obras porque esto quedó realizado”, expresó.
Además de reemplazar las zanjas por una red de desagües, el pavimento definitivo busca mejorar la circulación de vehículos y peatones y reducir los problemas de anegamiento y acumulación de agua. La obra incluye la revisión de los niveles de las calles para evitar que la calzada quede por encima de los ingresos a las viviendas.


