La violencia volvió a golpear a Rosario este miércoles por la noche con un ataque armado que terminó con la muerte de un hombre de 81 años en la zona oeste de la ciudad. La víctima recibió disparos durante una balacera dirigida contra un supermercado chino ubicado en Sanguinetti al 5200, a metros de bulevar Seguí y Camilo Aldao.
De acuerdo a los primeros datos de la investigación y al relato de vecinos, el ataque ocurrió cerca del anochecer cuando al menos dos personas que se movilizaban en una moto pasaron por el frente del comercio y abrieron fuego contra la fachada del local. En ese momento, el hombre asesinado estaba sentado en la vereda, junto al supermercado, como hacía habitualmente.
Los disparos impactaron tanto en el frente del comercio como en la víctima, identificada por vecinos de la cuadra como Roberto, un carnicero jubilado y habitante histórico del barrio. El hombre murió prácticamente en el lugar producto de las heridas de arma de fuego.
Tras la balacera, la escena quedó marcada por el desconcierto y la conmoción de los vecinos, muchos de los cuales salieron de sus casas luego de escuchar la ráfaga de disparos. Personal policial montó un operativo en toda la cuadra y preservó la escena hasta la llegada de los peritos de la Policía de Investigaciones (PDI), que trabajaron durante varias horas en la recolección de pruebas.
En el lugar se secuestraron vainas servidas y se relevaron cámaras de vigilancia de la zona para intentar reconstruir el recorrido de los atacantes y establecer la mecánica exacta del hecho. Los investigadores buscan determinar si el objetivo era directamente el supermercado o alguna persona vinculada al comercio, aunque hasta el momento no trascendieron hipótesis oficiales sobre el móvil del ataque.
Un amigo de la víctima, también vecino del barrio desde hace décadas, habló con la prensa mientras observaba el trabajo policial y relató el vínculo que mantenían. “Vivía ahí al lado, donde lo mataron. Nos juntábamos varios muchachos en la vereda a tomar cerveza. Él tenía 81 años y yo 83. Nacimos y nos criamos acá”, contó conmovido. El hombre además recordó que solía advertirle sobre el clima de violencia que atravesaba la zona. “Siempre se sentaba en un cajón de Coca-Cola y yo le decía: ‘Ojo, loco, que andan jodiendo’”, expresó.
Durante su testimonio, algunos vecinos deslizaron sospechas sobre posibles conflictos o movimientos vinculados al supermercado atacado, aunque desde la Fiscalía y las fuerzas de seguridad mantenían total hermetismo respecto de las líneas investigativas. La causa quedó en manos del Ministerio Público de la Acusación, que ordenó distintas medidas para intentar identificar a los autores del ataque, quienes escaparon inmediatamente después de efectuar los disparos.
