En un amplio despliegue policial realizado el pasado viernes en distintos sectores de Esperanza, personal de la Policía de Investigaciones (PDI) y efectivos de la Unidad Regional XI llevaron adelante 13 allanamientos simultáneos en el marco de causas por comercialización de estupefacientes. Como resultado de los procedimientos, diez personas fueron aprehendidas y quedaron a disposición de la Justicia mientras avanzan las medidas procesales de la investigación.
Los operativos se desarrollaron bajo directivas del Ministerio Público de la Acusación (MPA), en el marco de investigaciones impulsadas por el Equipo de Microtráfico de la Fiscalía General. La pesquisa forma parte de los objetivos priorizados dentro del Plan de Persecución Penal, orientado a desarticular puntos de venta de droga y organizaciones vinculadas al narcomenudeo en distintos puntos de la provincia.
Durante los allanamientos, los agentes secuestraron cocaína y marihuana fraccionada para su comercialización, dos plantas de cannabis sativa, cinco balanzas de precisión y una bolsa con bicarbonato utilizada presuntamente para el estiramiento de sustancias. Además, incautaron 25 teléfonos celulares, recipientes con restos de estupefacientes y distintos elementos considerados de interés para la causa.
El operativo también permitió el secuestro de armas de fuego y municiones. Entre los elementos hallados se encuentran un revólver calibre .32, una escopeta recortada calibre 16 y cartuchos de distintos calibres. A eso se sumó el secuestro de un automóvil y $368.840 en efectivo, dinero que será peritado en el marco de la investigación judicial.
Las diez personas aprehendidas —ocho hombres y dos mujeres— fueron trasladadas y quedaron a disposición de la Fiscalía interviniente, que definirá en las próximas horas las imputaciones y eventuales medidas cautelares.
Los procedimientos estuvieron a cargo de efectivos del Distrito Las Colonias de la PDI, con apoyo del Grupo de Operaciones Tácticas de la Unidad Regional XI. Desde el gobierno provincial remarcaron que este tipo de operativos forman parte de la política de seguridad impulsada en Santa Fe para avanzar sobre las redes de microtráfico y reforzar las investigaciones criminales mediante el trabajo coordinado entre fuerzas de seguridad y Justicia.


