En un lapso de menos de 24 horas se registraron cuatro homicidios en distintos puntos de la ciudad, en una secuencia de violencia que volvió a encender las alarmas. El caso más reciente ocurrió en barrio Plata, en la zona oeste, donde un hombre de 75 años fue hallado sin vida dentro de su vivienda. El hecho es investigado como un homicidio en ocasión de robo: la casa estaba revuelta y testigos señalaron a dos hombres que habrían sido vistos en la zona y que luego escaparon. La causa de muerte sería una posible asfixia mecánica, a la espera de peritajes.
Horas antes, también en el oeste, un joven de 29 años fue ejecutado de al menos ocho disparos frente a la casa de su pareja, en barrio Santa Lucía. El ataque ocurrió a plena luz del día y sin mediar palabra, en una mecánica que remite a un ataque directo. La víctima tenía antecedentes de haber sido baleada en el mismo sector años atrás.
Ese crimen se produjo a menos de 500 metros de otro homicidio perpetrado la noche anterior en la zona de Ricardo Rojas y calle 1707. Allí, personas que se movilizaban en moto abrieron fuego frente a un quiosco: una mujer resultó herida y un hombre de 36 años murió tras recibir disparos en el tórax.
En paralelo, en la zona norte, un hombre de 62 años fue baleado dentro de su casa en Machaín al 1800 durante la madrugada. Fue trasladado en estado crítico al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde falleció horas después.
Los cuatro hechos, con modalidades distintas —desde ataques en la vía pública hasta un crimen dentro de una vivienda—, configuran una nueva escalada de violencia en la ciudad, concentrada en pocas horas y con escenarios distribuidos entre el oeste y el norte.
