Rosario Central y River Plate cerraron el domingo con un partido intenso y cargado de matices en el Gigante de Arroyito. El 0-0 final no reflejó del todo lo que ocurrió en el campo, donde ambos equipos buscaron la victoria, tuvieron pasajes de dominio y sostuvieron la incertidumbre hasta el pitazo final, en uno de los encuentros más atractivos de la tercera fecha del Torneo Apertura. El Canalla sintió la ausencia de Jaminton Campaz, preservado por una molestia.
River asumió el protagonismo en la primera mitad. Con mayor tenencia y circulación, intentó lastimar desde la media y larga distancia y encontró espacios cuando logró mover rápido la pelota. Allí apareció la figura de Jeremías Ledesma, clave para sostener el cero con varias intervenciones ante remates de Fausto Vera, Juanfer Quintero y Facundo Colidio. A los 40 minutos, el Millonario gritó gol tras una carambola que definió Sebastián Driussi, pero el VAR anuló la acción por fuera de juego, desatando reclamos del banco visitante.
Central, por su parte, apostó a un planteo más contenido en el arranque, buscando lastimar con ataques directos y aprovechar la potencia de Alejo Véliz. El Canalla tuvo algunas aproximaciones aisladas en la primera etapa, pero le costó sostenerlas en el tiempo y terminó cediendo terreno sobre el cierre del primer tiempo, cuando River acorraló al local sin poder quebrar la resistencia.
En el complemento, el desarrollo cambió. El equipo de Jorge Almirón adelantó líneas, presionó más arriba y comenzó a jugar más tiempo en campo rival. Con mayor intensidad y empuje, Central generó las situaciones más claras del partido y obligó a una destacada actuación del arquero Santiago Beltrán, que respondió con solvencia ante remates de Gaspar Duarte y Emanuel Coronel, además de mostrarse firme en el juego aéreo.
El segundo tiempo también tuvo polémicas. Central reclamó dos posibles penales, uno sobre Véliz y otro sobre Ángel Di María, que el árbitro decidió no sancionar, lo que encendió al Gigante y aumentó la tensión en el tramo final. River, ya sin el control del inicio, se replegó, apostó al orden y sostuvo el empate con oficio, consciente de la dificultad del escenario y del desgaste acumulado.
El cierre fue abierto y con ambos equipos buscando algo más, aunque sin precisión en los últimos metros. El reparto de puntos dejó sensaciones encontradas: Central mostró reacción, mejoró respecto al debut en casa y confirmó que puede competir ante rivales de peso; River se llevó un punto valioso de una cancha exigente y se mantiene en la parte alta de la Zona B. Fue 0-0, pero pasó mucho más de lo que dice el resultado.
