El Gobierno de Santa Fe concretó este miércoles en Rosario la inactivación y derribo de un nuevo búnker de venta de drogas, el número 106 desde la puesta en vigencia de la Ley de Microtráfico, sancionada por la Legislatura provincial a fines de 2023.
El inmueble se encontraba en la intersección de García del Cossio y pasaje Tobas, en barrio La Bombacha, en la zona noroeste de la ciudad. Se trata de un sector que fue uno de los primeros en ser alcanzados por la Intervención Barrial Focalizada (IBF), una política que propone un abordaje integral en barrios con altos niveles de violencia y conflictividad social.
Durante el procedimiento, el secretario de Seguridad Pública de la provincia, Omar Pereira, explicó que la inactivación de estos puntos de venta responde a investigaciones prolongadas y al objetivo de “erradicar lugares que degradan el entramado social y la tranquilidad de barrios donde vive gente trabajadora”.
En tanto, el fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Franco Carbone, detalló que en el pasillo donde se ubicaba el búnker se registraron cerca de 100 hechos de incidencia en el último año, vinculados a la venta de estupefacientes al menudeo, la presencia de armas de fuego y la participación de menores de edad.
Según precisó, la investigación comenzó en noviembre del año pasado e incluyó allanamientos, detenciones y el secuestro de estupefacientes, balanzas y material de fraccionamiento. A esa tarea se sumó una segunda etapa durante la primera quincena de enero, con 130 allanamientos en distintos puntos de la ciudad.
Carbone adelantó además que, en ese mismo pasillo, se avanzará con una nueva inactivación, y señaló que el juez Alejandro Negroni autorizó la restitución de parte de una vivienda a su legítima tenedora, ya que los inmuebles habían sido usurpados.
Por su parte, el secretario de Políticas de Inclusión y Abordajes Sociales del Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano, Ramón Soques, remarcó que este derribo se enmarca en la primera Intervención Barrial Focalizada del actual gobierno provincial, aplicada en los barrios La Bombacha y Stella Maris debido a los altos índices de violencia registrados en años anteriores.
En ese sentido, explicó que el espacio que funcionaba como corredor delictivo será transformado en un espacio público, con el objetivo de devolverlo a los vecinos y cortar circuitos de reclutamiento de jóvenes por parte de organizaciones narcocriminales. Según datos oficiales, los niveles de violencia en estos barrios descendieron por debajo del promedio registrado en el conjunto de la ciudad.
Los derribos de búnkers se desarrollan desde principios de 2024 como parte de un trabajo coordinado entre el Gobierno de Santa Fe, el Ministerio Público de la Acusación, la Justicia provincial, la Policía y fuerzas federales, junto con la colaboración de municipios y comunas. La estrategia apunta a desarticular puntos de venta de drogas y a intervenir sobre inmuebles asociados a la violencia en todo el territorio santafesino.


