El gobierno santafesino avanza con la construcción de cuatro nuevos pabellones de aislamiento en la Unidad Penitenciaria N° 1 “Dr. César Raúl Tabares” de Coronda, una obra clave dentro del plan de fortalecimiento de la infraestructura carcelaria provincial. En ese marco, ya se montaron 66 de las 72 celdas previstas, con una inversión que supera los 4.900 millones de pesos.
Los trabajos se desarrollan de manera coordinada entre los ministerios de Obras Públicas y de Justicia y Seguridad, y forman parte de la política impulsada por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro para mejorar las condiciones de seguridad y funcionamiento del sistema penitenciario santafesino.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, precisó que el proyecto contempla un total de 72 celdas de aislamiento, de las cuales “66 ya fueron montadas”, y destacó que la obra se inscribe en “la inversión histórica que está llevando adelante la Provincia en materia de infraestructura penitenciaria”.
Desde la cartera de Obras Públicas detallaron que la intervención incluye la construcción de cuatro tiras de pabellones, cada una con 18 celdas, lo que representa más de 1.300 metros cuadrados cubiertos dentro del predio carcelario. Cada celda contará con patio individual, conectado mediante galerías, y con una reja superior con malla electrosoldada diseñada para impedir el ingreso de objetos desde el exterior.
Avance de obra
En relación al estado de los trabajos, el secretario de Obras Públicas, Marcelo Pascualón, informó que la obra presenta un avance cercano al 60 por ciento. Según detalló, el pabellón A ya se encuentra completamente montado, el pabellón B está próximo a finalizarse, mientras que los pabellones C y D registran un progreso significativo.
Por su parte, la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, señaló que la Unidad Penitenciaria de Coronda no contaba originalmente con pabellones de aislamiento, sino con adaptaciones edilicias, y subrayó que esta obra “contribuye de manera directa a la seguridad del penal”. En ese sentido, explicó que los nuevos espacios permitirán alojar a personas privadas de la libertad que requieren medidas especiales de control, respetando además la conformación histórica del edificio, dividido en sectores norte y sur.
Los pabellones están conformados por celdas construidas con paneles premoldeados de hormigón armado, sobre los cuales se ejecutan losas que funcionan como cierre superior de seguridad. Cada unidad contará con cama de hormigón, inodoro y lavatorio antivandálicos de acero inoxidable, ducha y estante, mientras que en los patios se instalarán piletas de lavar de hormigón premoldeado con canilla de servicio.
Además del montaje de los paneles, la UTE a cargo de la obra —integrada por las empresas Mundo Construcciones y De Paoli & Trosce— ejecuta instalaciones eléctricas y de corrientes débiles, revoques interiores, colocación de artefactos sanitarios y trabajos en la cubierta liviana de los pabellones.
Obras complementarias
En paralelo a la construcción de los nuevos pabellones, el gobierno provincial concretó mejoras en el sistema de provisión de agua de la unidad penitenciaria. Las tareas incluyeron la instalación de dos tanques elevados de 100 mil litros cada uno, que reemplazaron estructuras en avanzado estado de deterioro, y la construcción de una cisterna subterránea con capacidad para 150 mil litros.
También se ejecutó una nueva sala de máquinas para alojar los equipos de bombeo, junto con la perforación de dos pozos con bombas sumergibles y un sistema de impulsión de agua desde la cisterna hacia los tanques elevados. Este sistema abastece tanto a las instalaciones sanitarias como al sistema de enfriamiento del grupo electrógeno del penal.
La inversión destinada a estas obras complementarias de provisión de agua alcanzó casi los mil millones de pesos y se enmarca en la decisión de la Provincia de mejorar integralmente la infraestructura carcelaria en todo el territorio santafesino.


