Los gremios universitarios resolvieron realizar un paro de 24 horas este jueves en rechazo a la reforma laboral y en reclamo de una recomposición salarial. La medida de fuerza contará con la adhesión de los docentes nucleados en Coad y del personal no docente representado por Apur, por lo que no habrá actividad académica ni administrativa en las facultades y escuelas dependientes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
La huelga se enmarca en una jornada nacional de lucha impulsada por el sector universitario y se complementará con movilizaciones en la ciudad. Desde Coad convocaron a participar del cronograma de protestas organizado por la CGT, la CTA y organizaciones sociales, que incluirá una concentración a las 10.30 en Pellegrini y Buenos Aires, una marcha y acto al mediodía en Plaza 25 de Mayo y una nueva concentración en ese mismo punto a las 16.
Desde el gremio docente advirtieron sobre el deterioro del poder adquisitivo de los salarios. “Nuestro salario es el peor de los últimos 42 años. Para recuperar el poder adquisitivo de noviembre de 2023 deberíamos recibir un aumento superior al 45% sobre el salario actual. En términos de masa salarial, en los últimos 23 meses perdimos el equivalente a ocho sueldos”, señalaron en un comunicado.
En paralelo, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el Frente Sindical de Universidades Nacionales y la Federación Universitaria Argentina (FUA) difundieron un documento conjunto en el que manifestaron su preocupación por el dictamen de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, que propone derogar la Ley de Financiamiento Universitario.
Según expresaron, el dictamen no solo mantiene sin cambios el proyecto de presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo, sino que además incorpora un artículo que busca derogar la ley de financiamiento “por simple mayoría”, pese a que fue sancionada con mayoría agravada y actualmente se encuentra judicializada. “Es una provocación innecesaria que empuja a la comunidad universitaria y científica a una crisis aún más profunda”, afirmaron.
Finalmente, rectores, docentes, no docentes y estudiantes advirtieron que, de avanzar este escenario presupuestario, “será imposible que las universidades públicas puedan desarrollar con normalidad todas sus actividades durante 2026”.
